“La vida es sueño” “… … … Sueña el rey que es rey, y vive con este engaño mandando, disponiendo y gobernando; y este aplauso, que recibe prestado, en el viento escribe y en cenizas le convierte la muerte (¡desdicha fuerte!): ¡que hay quien intente reinar viendo que ha de despertar en el sueño de la muerte! … … …” Calderón de la Barca 1600-1681¿Fue el primer republicano o simplemente erasmista?
Los intentos de república han fracasado en España ¿por qué? Las causas pueden ser tan sutiles, que son muy difíciles de percibir. El hecho es, que ahora convivimos más o menos en conflicto armónico todos los españoles, en el contexto de una monarquía constitucional, un paso más allá, del despotismo ilustrado de Carlos III.
Lo mismo que no quemaría el museo del Prado, ni destruiría la catedral de Sevilla, ni el Santiago Bernabeu, ni la mezquita de Córdoba, exactamente igual, no me molesta la monarquía.
El coste por mantenerla a todos los españoles, desde mi punto de vista, es mucho menor que los beneficios que nos aporta.
Si alguien puede decir cuáles son, son los monárquicos.
Lo mismo que los republicanos podrán decir cuán onerosa nos resulta mantener una monarquía.
Opino, como los republicanos, que todos deberíamos nacer a este mundo con las mismas posibilidades y que, teóricamente, nadie es más que nadie, pero observando el entorno uno se da cuenta que no es así. La misma Francia, por ejemplo; decapitaron un rey para transformarse cada ciudadano francés en rey o emperador de los demás y surgió Napoleón emperador.
Hasta que se llegó a un consenso de respeto mínimo, rodaron muchas cabezas por el suelo, por toda Europa. Y viendo la danza de Sarkozy, me llega entre majestuosa y bufonesca.
Desgraciada y afortunadamente, todos somos distintos, en origen, preparación, capacidades, ni siquiera tenemos los mismos derechos ni oportunidades. Tal vez eso establezca las diferencias sociales, hasta el punto de que ni siquiera la fría ley es igual para todos, puesto que depende de la calidad, a la que uno pueda acceder con su dinero, de la mente del abogado que la interprete y acomode a la situación concreta. Si hablamos de alimentación, educación, salud y belleza las distancias o las diferencias se agrandan enormemente.
Comparto el espíritu republicano y valoro su presencia en esta España porque, a fin de cuentas, ejerce la necesaria función de control de calidad mínimo, sobre nuestra monarquía. Una espada de Damocles sobre la corona, más pesada y afilada cuanto más corrupta sea la monarquía.
Concedo a la monarquía española el valor de catalizador de las diversas corrientes culturales, intereses políticos, económicos y territoriales de cuantos convivimos en el estado.
Acepto que está preparada por los errores cometidos y los aciertos conquistados de sus antecesores, para tener una visión global del país.
Crece entre protocolos. Normas, rituales, gestos que potencian los respetos y hasta las admiraciones. La monarquía es experta en maneras que abren puertas.
Se le abren las puertas por donde va…. Y el pueblo, negociante, detrás y al unísono.
Los plebeyos anónimos, a lo largo de nuestras vidas, posiblemente dispongamos de más tiempo de libertad que la monarquía a golpe de agenda, que ha de fundir su voluntad con los ciudadanos que le esperan.
También opino que la monarquía es una reliquia social con las evoluciones necesarias para permanecer viva. De hecho viva está.
Un resultado de las maneras de gobernar el caos de las ambiciones encontradas, durante siglos, en Europa, es nuestro rey actual como lo somos nosotros mismos; monárquicos o republicanos.
Salud y armonía
Uno de la muga |