PEDRO P. HINOJOS

Sólo eran ministros de Turismo europeos e iberoamericanos los que ayer echaron el día en el Parador, pero por el blindaje policial y por hermetismo ante los medios bien podrían haber pasado por los jefes de las agencias de seguridad nacional del Continente y de la otra orilla. El turismo es importante y va camino de ser la industria salvadora de muchas ciudades y de países enteros, empezando por Alcalá y terminado por Haití.
Pero, ¿de verdad se necesitan estas cumbres en jaulas de oro? ¿Es así como quieren que la Unión Europea se acerque a los ciudadanos? Aunque no hay que irse tan lejos y tan arriba para presenciar el desdén de los administradores de lo público hacia el público. Nuestro rector por poco tiempo, por poner un caso, sigue guardando como la flor de su secreto la maniobra, de sobra conocida ya por los hechos consumados, que le ha aupado a la cúpula de la caja del oso rampante y que le ha obligado a adelantar las elecciones en nuestra centenaria universidad.
Eso sucedió allá por noviembre, cuando dejó de llorar por las esquinas las apreturas económicas a las que estaba condenada la Cisneriana. Debimos sospechar entonces que algo había pasado. Pero no imaginamos tanta y tan inmerecida oscuridad en torno al porvenir de una institución que es de todos porque no es de nadie.
Lo mismo que la Asamblea de Madrid, por poner otro caso, cuyos inquilinos, nuestros representantes en la república regional, andan desaparecidos desde mucho antes de Navidad. Se les supone en sus despachos, o en las salas de reuniones de su cubo de Entrevías, preparando y discutiendo propuestas y futuras normas que mejoren nuestra vida. Pero sería mejor no suponer y colocarles caras y nombres viéndoles a pie de obra charlando con sus representados en todos los rincones de la abigarrada geografía autonómica.
No serían más simpáticos ni más inteligentes, pero al menos dejarían de ser, como todos los de su especie, fantasmas sin más rastro de existencia que un reguero de facturas que pagaremos el resto sin esperanza cierta de beneficio. |