El pizpireto David Trueba anda molesto por el poco caso que se le hace a las teleseries europeas en España:
“Aquí no llegan ni Los Mann, ni Wallander, ni las buenas miniseries francesas, ni las adaptaciones ejemplares de la BBC. Europa, en la televisión española, es algo tan inhóspito como Zimbawe o Sumatra, pero sin el exotismo”. (¿Euroqué?. El País, 12-1-2010)
En mi doble condición de doctor y de protagonista de una exitosa ficción norteamericana me siento doblemente aludido por tu comentario, querido David.
Sé que eres un devoto del cine USA y que, a diferencia de otros colegas tuyos, no te salen ronchas con las pelis de Hollywood. De ahí mi extrañeza por tu alergia hacia las series americanas y tu adicción a la ficción europea. Esto te provoca algún episodio de amnesia, pues desde la británica Yo Claudio al simpático y austriaco perrito Rex, las teles de tu país nunca han dejado de estar surtidas por series vecinas.
Vete surtiéndote en el supermercado de la esquina de uvas pasas para la memoria. Y píllate las series de Noruega, Hungría, Dinamarca, Polonia, Luxemburgo y Malta para hacerte un maratón de 48 horas. Con este tratamiento de choque, estoy convencido de que acabarás pidiendo de rodillas que te pongan Perdidos aunque sea subtítulado en finés.
|