Artista soviético
por Juan Antonio Moreno

JUEVES 12 DE ENERO DE 2012 A LAS 14:03 HORAS
Opinión > Cultura
 
Bookmark and Share

Hoy en Miradas: la exposición 'Una vanguardia para el proletariado' de Aleksandr Deineka, en la Fundación Juan March.

 

Aleksandr Deineka (1899-1969) es el prototipo de artista  representante de los ideales que implantó en Rusia  la Revolución de octubre. Precisamente, esa fidelidad al denominado “realismo socialista” le cerró las puertas al reconocimiento internacional.

 

La Fundación Juan March  acoge ahora 250 piezas suyas en la muestra Una vanguardia para el proletariado en la que incide en la comunión existente entre cierta vanguardia y el nuevo arte impulsado por el Partido Comunista de la Unión Soviética. Así pues, recibimos la obra de uno de los más importantes creadores de este inmenso país cuya inventiva abandona por tercera vez  Rusia.

 

En esta magnífica antológica, se puede analizar con detalle la calidad de un virtuoso del dibujo, un pintor que abandera la vanguardia, amante del color, cuya creatividad se acomoda sin problema al relato pictórico exigido por la Revolución: escenas de masas, las fábricas y, básicamente, retratos de los motores de ese cambio, los trabajadores.

Otra faceta muy interesante de este artista es la de gran cartelista e ilustrador.

 

Lógicamente, Stalin intenta aprovechar esa cualidad para 'vender' la dictadura del proletariado, como podemos apreciar en El ateo en la máquina nº 9 (1927), en la portada de la revista DAYÓSH (Hagámoslo) (1929) o en el cartel propagandístico Convertiremos Moscú en el modelo socialista de la ciudad del Estado del Proletariado (1931).

 

Destacan, igualmente, las imágenes que rinden culto al cuerpo atlético del nuevo hombre soviético, Gimnasia matutina (1932), El portero (1934) o el excelente Autorretrato (1948).

 

En la muestra se incluyen, además, piezas de otros grandes vanguardistas que no tuvieron el mismo tratamiento por parte del régimen comunista, inmensos artistas como Malevich, Rodchenko, Popova, El Lissiszky o Klusis,  así como trabajos de creadores afines al estalinismo como Kuzma, Pimenov o Moor.

 

En cualquier caso, la obra de Deineka supera en numerosas ocasiones los clichés ideológicos, fusionando vanguardia y realismo. Es cierto que mantuvo privilegios para abandonar el país, pero también es verdad que,  a la muerte del dictador, descansó y vivió una época floreciente con los nuevos tiempos impulsados por Nikita Jruschov.

Aquí, nos quedamos con el autor de piezas luminosas como Futuros aviadores (1938) y En la cuenca del Don (1947), que mantienen la clarividencia de un gran pintor.


Comentarios

ENVÍA TU OPINIÓN
 
Nombre y Apellidos Correo Electrónico (*) Clave Publicación (*)
Comentario:

Imagen de Verificación:
Escriba el Código:

* Campos Opcionales
 
Futuros aviadores de A. Deineka

OPINIONES de Juan Antonio Moreno

Compromiso (24/mayo/2012)
¿Viaje al futuro? (17/mayo/2012)
Color y vida (10/mayo/2012)
Juego (26/abril/2012)
Artista visionario (19/abril/2012)
Angustia (12/abril/2012)
Drama (29/marzo/2012)
Retrato social (22/marzo/2012)
Acosadores (15/marzo/2012)
Pasión por la Mujer ( 8/marzo/2012)