Son muchos los cuentos los que tratan de explicar lo que pasa en la realidad, y lo que parece fantástico y ficticio, pasa a ser algo que sucede a nuestro alrededor, en nuestro día a día, en un entorno en el que la diversidad cultural y el enriquecimiento de personas diferentes, vulnerables, que buscan la especificidad en el otro, que se atraen, se desean, se eligen, juegan, se seducen, interaccionan, pueda ser un problema para muchos.
Todos somos únicos, irrepetibles, con nuestras particularidades, personas de todos los colores, colores nuevos que aparecen con su combinación, dejando un cuadro lleno de vida. He aquí nuestro cuento:
Un lugar llamado Arco Iris
En un lugar llamado “ARCOBA”, vivían unos personajes pequeños, regordetes, que tenían la particularidad de poder volar y tenían unas maravillosas alas aunque no podían apoyarse sobre la tierra, razón por la cual vivían en los árboles y su mundo se desarrollaba en las alturas.
En otro lugar llamado “LENO”, habitaban unos seres altos, delgados, que a diferencia de “Arcoba” podían apoyarse sobre la tierra, sobre la que trabajaban y la cuidaban entre todos.
Un día, una joven llamada Wolke[1] de “Arcoba” mientras volaba de árbol en árbol, tropezó y cayó en “Leno”, quedando atrapada en unas grandes raíces. Ella, al despertar, se asustó, ya que nunca había visto las raíces de un árbol ni había sentido la sensación de la tierra. Un joven llamado Mapu [2] fue en su ayuda y la estuvo cuidando hasta que se recuperó. Durante esos días, el uno se maravillaba de lo que podía hacer el otro, y el hecho de sus diferencias hacían que se atrajesen aún más, jugaban, gozaban, disfrutaban, se seducían, se gustaban por la especificidad del otro. Tenían su propio ars amandi. Wolke le prometía llevarle por los cielos y divisar su aldea, Mapu la prometía recoger frutos y comerlos juntos…. Una bonita historia de amor hasta que Wolke se recuperó, ya que ella no estaba creada para estar sobre la tierra y no podían estar juntos y tuvieron que separarse pero se prometieron buscar la forma de estarlo.
¿Porqué crear mundos separados si juntos, cielo y tierra la producción sería mayor? ¿Por qué yo no puedo pertenecer a tu mundo o tu al mío? El amor de Wolke y Mapu cada vez crecía más, sus cartas les revivía sus sentimientos y sus pensamientos.
Días después, Wolke empezó a sentirse mal unos días, sin saber qué le ocurría y decidió ir al médico: Estaba embarazada. Por un lado, Wolke estaba entusiasmada de tener un bebé de su amado Mapu pero por otro, le embargaba una tremenda tristeza de que no pudieran estar los tres juntos. Decidió escribirle una carta:
Amado Mapu,
El estar separada de ti, me marchita cada día,
Aunque tus palabras sobre el papel riegan mi corazón,
El pensar que algún día podamos estar juntos me da fuerzas
Y no pierdo la esperanza ya que,
Cielo y tierra van a estar por fin juntos
Ya que estoy embarazada amado Mapu.
Nuestro hijo abrirá las puertas a nuestra unión
Y encontraremos la forma de hacerlo.
Wolke
El embarazo de Wolke avanzaba, al igual que las habladurías en su aldea y, llegó el momento del parto. Una vecina la ayudó a tener su bebé y después de unas horas, ¡¡¡¡¡ahí estaba!!!!
Es un milagro-decía Wolke-traer a alguien a la vida y que crezca dentro de mí. Es una sensación maravillosa. Sólo te conozco desde hace unos minutos y te quiero como parte de mi vida. Te llamaré Horizon[3].
Horizón, dado que tenía orígenes de Arcoba y Leno, podía tanto volar como correr sobre la tierra pero, esto a los habitantes de la aldea parecía disgustarles. “este niño es muy raro” “no debe correr en la tierra, eso no lo hace nadie”. Wolke tenía miedo de posibles represalias hacia su hijo y decidió que fuese junto a su padre. Mapu, al fin conoció a su pequeño pero en su aldea el hecho de que Horizón pudiese volar no era visto con buenos ojos. “a ese niño hay que cortarle las alas, su lugar está en la tierra”.
Así que, Horizón, a pesar de tener la cualidad de poder estar en dos aldeas, en ninguna era aceptado.
Wolke no podía acceder a la aldea de Mapu porque no podía estar sobre la tierra, Mapu no podía entrar a la aldea de Wolke porque no podía volar y Horizón que no tenía ninguna dificultad ni para volar ni para correr sobre la tierra tampoco era admitido. ¿Qué hacer?
Los enamorados unieron todo su esfuerzo en buscar una solución y empezaron a hacer una campaña en sus aldeas de que NADA ERA IMPOSIBLE.
En Arcoba, Wolke creó una campaña en la que difundía de que no había necesidad de dejar morir sus frutos, de dejar morir flores y plantas si la lluvia no era suficiente porque no podían labrar la tierra y un sinfín de actividades que podían hacer con la ayuda de otra aldea.
Mientras, en Leno, Mapu promovía que no era imposible volar, que junto a sus vecinos podían conseguir cosas a las que ellos no tenían acceso.
Los habitantes tanto de una aldea y otra nunca se habían planteado que, juntos, los recursos serían mayores e iban aumentando los partidarios que apoyaban esta campaña. Entre ellos, surgieron ideas y nuevas campañas como la que se negaba rotundamente a ello y otros grupos que, defendían que podían acceder a grandes cosas pero sin ayuda de otros y con la posibilidad de nuevas tecnologías para acceder a ellos.
El objetivo parecía conseguirse, ya que los habitantes iban accediendo a cambios en sus aldeas y la aceptación de conseguir algunas metas que antes no se habían planteado, pero quedaba otro camino por recorrer ya que, todos parecían dispuestos a mejorar sus vidas con un acceso mayor a ciertos recursos que no tenían, pero no se hablaba del punto de la aceptación al diferente. Este camino era mucho más difícil, con más recovecos por recorrer, lleno de obstáculos y curvas, ya que es fácil correr hacia el vecino para que nos dé algo que necesitemos pero ¿qué pasa con el hecho de romper fronteras y que convivan los de Arcoba y los de Leno?
Muchos eran los miedos de las dos aldeas con tantos cambios pero empezaron las ayudas para facilitar sus vidas e incluso algunos inventos para valerse por sí mismos. Los intereses eran totalmente egoístas y lamentablemente la aceptación al otro era puramente interesada pero al menos tanto los habitantes de Arcoba podían ir a Leno y a la inversa de tal forma que nuestra pareja de amantes Wolke y Mapu al fin podían estar juntos.
Horizón, ahora tenía dos hogares, Arco y Baleno y otros niños nacieron con las cualidades suyas al tener padres de ambas aldeas, por lo que ambas aldeas decidieron unirse pasando a llamarse Arcobaleno[4].
Mapu podía volar en los brazos de Wolke y Wolke probaba sabrosísimos frutos que Mapu recogía en la tierra disfrutando del fruto de su amor: Horizón.
Ambas aldeas se fusionaron pero los habitantes como Horizón seguían siendo mal vistos ya que había personas que no podían entender el amor entre personas que no “debían” estar juntas al ser de mundo diferentes pero llegaron a entender que podían necesitar de la ayuda de otros para mejorar sus vidas, por lo que el pensar más en lo que debía ser, lo que tenía que pasar, no daba rienda suelta a sus deseos, a disfrutar de sus sentimientos, sus sensaciones, a valorar lo positivo de los demás, por lo que en Arcobaleno aún había mucho trabajo por hacer, pero esa, es otra historia.
La persona amada interesa porque es diferente, porque es portadora de una inconfundible especificidad. Queremos ser amados en cuanto seres únicos, extraordinarios, insustituibles, absolutamente nosotros mismos. (Alberoni, "Enamoramiento y amor")
Este cuento trata de reflejar las dificultades y obstáculos a algo tan intrínseco a nosotros como es el amor. El amor, algo tan abstracto y tan hermoso y tan complicado cuando aspectos económicos, políticos y en definitiva, morales entran en él. ¿porqué la sociedad dicta lo que debemos desear más que cultivar nuestros propios deseos?
Lydia Luque
Socióloga y Sexóloga
Consulta privada en Alcalá de Henares. Cita previa en 676 374 442
http://www.sexcueladecolores.blogspot.com/
sexcueladecolores@gmail.com
[1] Nube en alemán
[2] Tierra en mapuche
[3] Horizonte en inglés
[4] Arcobaleno. Arco iris en italiano |