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| El solar que habito |
| por Uno de la Redacción |
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| JUEVES 8 DE SEPTIEMBRE DE 2011 A LAS 17:16 HORAS |
| Opinión > Cultura |
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PEDRO P. HINOJOS
Poder ver una película en un cine comienza a ser tan difícil como comprar un periódico en un quiosco. O ya lo es. Cosas de la corriente comercial, cultural y tecnológica que nos lleva y de la que no sabemos a qué orilla nos arrojará ni con cuántos harapos encima. En Alcalá, como nos sucede demasiado a menudo cuando se trata de malos tragos, estamos aventajados en esta indigencia.
El multicines encajonado entre el apeadero del Campus y la A-2 es lo que ha quedado tras el penoso naufragio de una armada, que cuenta con algunos pecios de uso ocasional, como el Teatro Cervantes o los Cisneros; estos últimos, recuérdese, reabiertos como caserón multiocio tras el espantajo de su posible transformación en el ‘megabazar' más céntrico de Alcalá. Y para que la ironía, el absurdo y el desencanto no decaigan, ahí sigue adelante el Festival de Cine de Alcalá sin salas donde proyectar cortometrajes que ni antes ni ahora se han visto en pantalla grande. ¿Quién estaría dispuesto a sostenerlo si, un poner, el Ayuntamiento decidiera desviar la inversión que le dedica a pagar a proveedores y la Comunidad de Madrid hiciera lo propio con la suya para contratar un puñado de interinos? Para broche, el lema institucional de que ésta es una ciudad de autores, de letras y de artes.
Viendo cómo mejoran primavera a primavera las cosechas silvestres de estramonio en nuestro solar, la cantinela suena y resuena a broma de mal gusto. Aunque peor sería que dejara eco de panteón y epitafio. A tanto no se ha llegado aún, pero todo puede andarse. Y ya sabemos que por aquí, en tales lances, se suele peregrinar que da gusto. Resistirse a un destino tan gris y mediocre para el lugar que habitamos es un reto colectivo de los grandes. A ver si nos sorprendemos. |
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| Comentarios |
| Pedro |
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| lunes 12 de septiembre de 2011 a las 13:47 horas |
| Muy de acuerdo con Pedro Hinojos. Alcalá es un espejismo por culpa de un casco histórico enorme y plagado de monumentos de una época dorada de Alcalá que hacen que se sobredimensione a la Alcalá actual. La realidad es que esos monumentos quedaron vacíos de universitarios y fueron ocupados como graneros, almacenes o prisiones. Hoy son facultades con alumnos que cada tarde abandonan Alcalá. Pero queda ese escenario de ladrillo y piedra que nos engaña y nos hace parecer una ciudad culta; y el azar de que Cervantes o Azaña nacieran aquí aumentan esa fantasía. Eso fue en otra época. Fuera del casco aparece la realidad social de Alcalá: miles de viviendas en barrios caóticos y de pésima calidad urbanística y estética construidos para dar techo a nuestros padres y madres cuando venían a las fábricas que se abrieron en Alcalá ex novo o por traslado desde Madrid arrastrando a miles de proletarios madrileños. La realidad social es la misma que la de cualquier gran pueblo dormitorio que rodea Madrid pero con el escenario engañoso de los monumentos. La capa social más formada (directivos, intelectuales, artistas, políticos, altos cargos del Estado...) está donde está el meollo relacionado con sus cargos, en Madrid o, en menos medida, Guadalajara como capital de provincia y centro político, empresarial y administrativo de una provincia. Entonces, o se crean posibilidades para que esas gentes "de alto nivel" y con mayor potencial de consumo de cultura se establezcan en Alcalá o lo que hemos quedado en Alcalá como consecuencia del éxodo de miles de jóvenes de nivel medio a los pueblos y su sustitución por honrados trabajadores pero humildes inmigrantes con bajísimas rentas y niveles educativos no vamos a ser capaces de mover la maquinaria cultural alcalaína. Creo que la solución está en la reinvención de la funcionalidad de Alcalá como ciudad centro administrativo, político o empresarial. |
| Yuli |
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| sábado 10 de septiembre de 2011 a las 08:49 horas |
| Más que solar: DESOLACIÓN. Pero mucha culpa hemos tenido nosotros, que no supimos reaccionar a tiempo cuando apreciamos los primeros síntomas de que esto se estaba pubriendo. Tenemos la ciudad que nos merecemos. El alcalde que nos corresponde. Patromonio ¿de qué? También vosotros desde las páginas del Diario podíais haber aportado vuestro granito de arena, pero los intereses eran más prosaicos y apegados al poder. Esto creo que ya no tiene remedio. Sospecho que irá a peor y la verdad es que tuvimos en nuestras manos el remedio. R.I.P. |
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