Os propongo este par de canciones, para ser escuchadas antes de la lectura como invitación a una reflexión emocional.
“La niña de hirosima” “el niño ha muerto” del grupo Aguaviva,, allá por los comienzos de los setenta, consecuencia del mayo del 68.
Uno, cuando navega por la memoria de su creador, disparado por las percepciones del momento, se topa con relaciones de lo más extrañas. Así, ante el rostro satisfecho y orgulloso de esa mamá emocionada narrando la graduación de su niño, con seis años; suena la música en eco amarillento, desde un rincón de la memoria, donde él, mi creador, y su amigo del alma, Gonzalo,en el fondo de la habitación del colegio Buitre, de la laboral de Cheste, se estremecen por el grito de “la niña de Hiroshima” y se lanzan a soñar el futuro propio, con más temores que esperanzas ante la amenaza del poder de las bombas atómicas.
De entonces a hoy han pasado 39 años. Casi nada. Sólo 3 ciclos de 13 primaveras. Crecimiento y madurez al calor de la esperanza elaborado en los hielos de las tragedias.
Hoy, siento como mi creador visualiza a los niños del futuro, soportando a sus espaldas los despropósitos de sus ancestros y como suena con fuerza por todo su cerebro, con más estrépito que en el interior de un coche tuneao, “niño muerto.”
Uno piensa que tal vez sea tiempo de tomar consciencia de la realidad que nos envuelve. Ni las tierras, ni los bienes, ni las artes, ni las conquistas tecnológicas, ni los aprendizajes sociales nos pertenecen. Bien seamos personas o personajes.
Hemos de asumir nuestras responsabilidades de adultos sensatos. Todo lo logrado por la humanidad, hasta el momento, pertenece a nuestros descendientes potenciales. Todo lo que se supone poseer, a duras penas es; y siempre, de prestado.
Hay tesoros livianos con una capacidad enorme para proporcionar calidad de vida al individuo. Entre ellos, el placer fe fundirse en el universo a través de la sed de conocimientos, o de las emociones acrisoladas en una sinfonía, una novela o un poema; la posibilidad de empatizar con los demás, desde lo mejor de uno; la habilidad para comprender y respetar las miserias ajenas…. ….. …. Y, cómo no: la predisposición a colaborar para construir un globo satisfactorio para toda la humanidad y ser viviente.
Jode, pero nadie pone pero alguno a la legitimidad del Alcalde. Sin embargo Uno, no concedo crédito a quien rifa el destino de su ciudad anexo a las miradas lánguidas de un plato de gambas en un baile de la tercera edad. Los pirómanos de otrora ahora se nos presentan reconstituidos y compungidos con apresurados fuegos de artificio, no son creíbles. Además, nadie recuerda productiva olmeda a la que se le recogiese cosecha de peras alguna. No concedo ni la siempre dudosa sombra, de veras que lo siento, sobre todo por Alcalá.
Amigo capitán jabato:
También le concedo a unestro alcalde electo, Bartolomé Gonzalez la capacidad para aprender de los errores y evolucionar en beneficio propio y de toda la ciudad. Muchos Pueden pensar que no es el mejor alcalde posible, pero es el que ha elegido la ciudad. Los ciudadanos nos merecemos un respeto de los que nos gobiernan. Siempre estaremos en nuestro derecho de exigirlo.
Sin ser la más bella, poseía además de glamour un don, el de la adorabilidad , claro está, de ser este un atributo del ámbito de la realidad . Hablo de Deborah Harris vocalista de Blondie, grupo popero americano de muy alta gama, que allá por el ocaso de los 70 principios de los 80, encandilo a toda una generación, la mía, por aquel entonces hasta las trancas de hormonas, con un su gran repertorio de canciones pop subida de kilates de inconfundible firma como las inolvidables: Denis, Dreaming, Atomic, Eat to the Beat, entre una colección extensísima. Nadie como ella supo mover un cuerpo serrano pura pata rubia enfundado en un bañador a rayas marineras encima de un escenario musical, nadie. Todos, unos y otros por distintas razones, todas más que evidentes, la adorábamos, no era para menos. En la actualidad, con el paso de la pesada losa llamada treinta años, nada ha cambiado. Seguimos degustando la música de Blondie y a Deborah de igual manera la idolatramos. Los dones son como los poderes de los superhéroes, una vez adquiridos siempre adornan al beneficiado, no hay nada más que ver a Thor con su poderoso martillo. Deborah y Blondie divina y eternos, un verdadero gustazo.
Nuestro actual y alcalde de siempre el emboinado Bartolo, aquejado de la creencia por la posesión del don que adorna y tan estupendamente maquilla a la incombustible Deborah, lleva la friolera de ocho años de gañote esquilmando y apilando en su cuenta, dormitando sin caer en la otra cuenta de como se marchita y apesta a perruno Alcalá. La pobre ciudad no se levanta ni para ir al retrete a retratarse como mandan los cánones de urbanidad. Solo los más mediocres apuestan sus logros a la longevidad de la ilusión por la posesión del don, basándose únicamente en la peladura del langostino o gamba descongelado siempre dispuestos al paladar de las artificiales dentaduras. Como digo, ciego y atontao anda confundiendo la posesión del don con el populismo más barriobajero y de engañifa, sin acabar de enterarse que los dones nada tienen que ver de las bondades de las cosechas al por mayor de moluscos acorazados. Y claro está, así le ha ido a él. Y, así nos irá a los vecinos de Alcalá otros cuatro añitos más. Todo un placer.
Ojalá el real don del Sr. Alcalde Bartolo fuere otro. Un poner, el de esfumabilidad....