Comienza la semanita con una única pregunta en el aire: ¿Lo dejará Zapatero para 2012 o mucho antes, por ejemplo para las Elecciones Municipales y Autonómicas de 2011? La tercera posibilidad, que apure la legislatura y además se presente de nuevo, no la suscribe nadie a estas alturas, ni siquiera sus más arduos forofos, los mismos que en por un exceso de loas convirtieron la convención autonómica de Zaragoza en una cariñosa despedida más que un acto de reafirmación del líder.
"Si espera a 2012, el varapalo que le quieren dar a él nos lo llevaremos nosotros". Es la frase de un veterano dirigente socialista que, como tantos otros, aplaude en público a Zapatero aunque en privado desea su salida. "Está gobernando por primera vez y no se merece este descrédito, pero a la hora de votar es un lastre nos guste o no", apunta.
Y muy pocos se atreven a contradecir ese diagnóstico, aunque nadie es capaz de dar por descontado cuál será su reacción: si alguien imprevisible y capaz de hacer lo contrario de lo que se esperaba, ése es el actual inquilino de La Moncloa. Más unanimidad hay al respecto de cómo influirá en su sucesión: "Si no puede decidir fácilmente quién le releva, promoverá unas Primarias para cerrarle el paso a quienes quieran elegir por él".
Esto es, en la soterrada guerra de familias, en la pugna silenciosa entre los Blanco y Rubalcaba; los Chacón y Gómez; los Chaves y Pajín... o ganan "los nuestros", o habrá combate a cielo abierto. "Por primera vez no se está jugando sólo por ganar un perder un Gobierno, sino también por la existencia o la identidad del PSOE", remata.

Y hablando de remates, algunos son en propia meta. Es el caso de los de Tomás Gómez, que vuelve a estar en misa y repicando al criticar a quienes avalan el debate sucesorio y, a la vez, haberlo instigado él... o incluso sentirse capacitado para protagonizarlo.
En su cuartel general se considera imprescindible, siquiera para planteárselo, lograr dos objetivos: perder las Autonómicas sin hundirse de más -esto es, que Aguirre repita mayoría absoluta pero el PSOE no se quede en el 25% como pronostican algunos sondeos- y que Zapatero aguante unos meses más.
Y para lograr eso, ya tienen estrategia electoral: la persona, por encima de las marcas. Esto es, Gómez se centrará en presentarse como Gómez y no como el líder regional de una marca en problemas ni el subordinado de un dirigente con más problemas o no. ¿Funcionará o no? A falta de respuestas, el laboratorio de Callao ya trabaja en esa línea e incluso maneja un boceto de eslogan electoral. ¿Algo del tipo 'No me rindo' quizá?
Y de remate, nuestras adivinanzas semanales para lectores sensibles a la letra pequeña de la actualidad. 1.- ¿Cómo está de intranquilo Rato en Cajamadrid por todo lo que encuentra al sumar a la criris vigente un ingente número de marrones de la era Miguel Blesa? 2.- ¿Y cómo está de orgulloso, no obstante, por los buenos resultados de su plan de saneamiento y la posibilidad de que, cuando sea factible, la entidad del oso verde salga a Bolsa? 3.- ¿Qué relevo del candidato a alcalde de qué municipio sureño ha hecho más ilusión al secretario general del PP madrileño, y no hablamos de uno del partido rival?
Hasta la próxima, y no olviden dejar sus propinas en la barra. |