
Os presento una nueva receta, económica y sabrosa. Una fusión de sabores: albóndigas caseras rellenas con quesitos, bañadas en salsa de vino tinto y aromatizadas con tomillo. Una combinación exquisita para nuestro paladar. Ingredientes:
500g de carne picada de vacuno o de cerdo 60g de cebolla en juliana 60g de pimiento verde en tiras 60g de pimiento rojo en tiras 7 quesitos 1 huevo Harina de maíz 1 vaso de vino tinto 1 vaso de caldo de carne Ajo molido Pimentón, tomillo Sal y aceite de oliva Zanahoria en tiras o en rodajas Procedimiento:
En un bol grande ponemos carne picada, echamos un huevo batido, un poco de ajo molido, sal, pimentón y quesitos divididos en 4 partes. Mezclamos bien para que quede una mezcla homogénea. Hacemos bolas al tamaño que creamos oportuno y lo pasamos por el harina de trigo que tenemos puesta en un plato. Le volvemos a dar forma y las colocamos en una bandeja o plato para congelarlas. Seguimos el mismo proceso hasta que terminemos con toda la mezcla. Las metemos en el congelador unas horas. Ahora vamos con la salsa:
En una cacerola vertemos un poco de aceite de oliva, dejamos calentar. Añadimos las verduras y las dejamos pochar. Cuando estén pochadas añadimos el vaso de vino tinto, damos vueltas y seguidamente vertemos un vaso de caldo de carne, espolvoreamos tomillo. Dejamos cocer durante unos minutos y retiramos del fuego. Por otro lado fritamos las albóndigas, no mucho para que no se nos deshaga el queso, además después las vamos a dejar cocer con la salsa y se harán bien por dentro. Las añadimos a la salsa y ponemos a fuego medio durante diez minutos, damos vueltas de vez en cuando para que vayan cogiendo el sabor de la salsa. ¡Buen provecho! |