Cuando el pasado 16 de noviembre, el rector de la UAH, Virgilio Zapatero, anunció por sorpresa, en el Claustro, el adelanto de los comicios para elegir a su sucesor, ya había, en el imaginario universitario y mediático de la ciudad complutense cinco posibles nombres para batirse en buena lid por el trono de Cisneros.
El decano de la Facultad de Ciencias y Económicas y Empresariales de la UAH, José Morilla; el ex alcalde de la ciudad complutense y catedrático de Biología, Manuel Peinado; Antón Alvar, catedrático de Filología Latina; Ricardo Paniagua, catedrático de Biología Molecular, y el que fuera vicerrector durante el primer mandato de Virgilio Zapatero, Fernando Galván.
Enseguida, muchos trataron de descabalgar a este último de la carrera sucesoria alegando que el catedrático de Filología Inglesa no estaba para estos menesteres porque estaba más interesado en su año sabático en Oxford. Un argumento lleno de lógica, habida cuenta de que las elecciones tocaban, fueran en invierno o en primavera, el año próximo. Y el propio ex vicerrector alimentó esa teoría, cuando en pleno seísmo por el anticipo electoral, Galván optó por sellar su boca alegando que estaba en plena “investigación" en la universidad británica.
Otros, en cambio, aseguraban que Galván sacrificaría tan importante trabajo científico y aceptaría el envite. Han acertado estos últimos.
Dos semanas después de que Morilla anunciará, de forma oficiosa, a través de Diario de Alcalá y de un powerpoint con un esbozo de programa remitido por email a sus contactos en la UAH, que son muchos, Fernando Galván regresó a Alcalá el pasado lunes. Venía, decía el catedrático con “obligaciones ya establecidas". Debió de tratarse de una última toma de temperatura, ya sobre el campo de batalla, porque un día después de su vuelta a la ciudad complutense, Galván confirmó a este diario que se medirá, de momento, con Morilla.
“He decidido ya presentar mi candidatura, cuando se abra el plazo correspondiente, que será previsiblemente en enero, según tengo entendido". Así de claro.
La entrada en escena de Galván anima la precampaña no oficial, pues, como era previsible, todavía no se han convocado oficialmente las elecciones. A pesar de su incorporación, ya confirmada, a Caja Madrid, a finales del próximo mes enero, Virgilio Zapatero ha decidido respetar el calendario previsto y esperar a hacerlo después de las Navidades. Porque, ¿obligará este movimiento de ficha a moverse al resto de los supuestos candidatos que todavía no han dicho que sí, aunque sea de forma oficiosa, Alvar, Paniagua y, con más discreción si cabe, Peinado?
Lo cierto es que Galván no se ha dedicado sólo a investigar en Oxford sobre la lengua de Shakespeare. Porque entre las “obligaciones establecidas" de las que hablaba el futuro candidato a rector para su regreso la semana pasada, una de ellas era con el presidente del Consejo de Estudiantes, José Miguel Peñas de Pablo. La incógnita es si el ex vicerrector se reunió con su antiguo jefe directo, Virgilio Zapatero. Es razonable pensar que así fue o que así será en breve, porque el rector saliente ha mantenido ya reuniones con el resto de los rectorables, según señaló recientemente José Morilla.
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