El gerente de la Universidad de Alcalá, Rubén Garrido, ha confirmado que el pasado 20 de octubre se reiniciaron las obras de los Cuarteles del Príncipe y Lepanto, con un proyecto que esta a años luz del sueño que se vendió a los vecinos de Alcalá cuando, en 2004, el Ministerio de Educación cedió totalmente gratis estas vetustas instalaciones militares a la Cisneriana después de habérselas comprados al Ministerio de Defensa por 4 millones de euros.
Los trabajos que ya están en marcha en este espacio que, con sus 45.0000 metros cuadrados de extensión, constituye el 13% del Casco Histórico de la ciudad complutense son los de construcción de una biblioteca central de humanidades –con salas de ofimática y para trabajos en grupos, cabinas con medios audiovisuales y 1.268 puestos de lectura-. En una entrevista a Ser Henares, Garrido ha señalado que las obras, adjudicadas a Dragados, estarán finalizadas en la primavera de 2013 con un coste “de 10 millones de euros”, ya que el gerente de la UAH ha reconocido que 2 millones de los 12 millones de euros que aporta el Consorcio Alcalá de Henares: Patrimonio de la Humanidad, se han gastado en los operativos de demolición y en andamios (25.000 euros más IVA mensuales, a contar desde noviembre de 2009). Unos gastos a los que hay que añadir los de la rescisión del contrato con los adjudicatarios del diseño inicial, el estudio de arquitectura Dosmásunoarquitectos.
Las máquinas han reiniciado su trabajo ocho meses después de que el rector Fernando Galván y el alcalde complutense, Bartolomé González, presentaran este nuevo proyecto, muy diferente a aquel con el que el estudio Dosmásunoarquitectos ganó, en junio de 2007, el concurso internacional de ideas convocado por la Cisneriana.
El proyecto ideado por Ignacio Borrego, Néstor Montenegro y Lina Toro, denominado Silencio del espacio Intramuros, preveía una biblioteca con una sala de lectura de 100 metros de largo, ocho metros de ancho y 15 metros de altura, flanqueada por galerías de libros en varias alturas y atravesada por 12 salas de trabajo en grupo, acristaladas, que servían de puente de comunicación. Además, tal y como anunció, en octubre de 2007, el entonces rector Virgilio Zapatero, el complejo iba a contar con una zona de comercios “de nivel, bien cuidados”, zonas polivalentes para actividades culturales y “algún restaurante”.
Las obras se iniciaron en enero de 2009, pero el hallazgo de los restos arqueológicos de la Capilla de San Diego y de la Iglesia de Santa María provocaron su paralización durante más de un año, periodo que Fernando Galván aprovechó para dar un giro copernicano al proyecto. En otoño de 2010 la Universidad rescindió el contrato con Dosmásunoarquitectos - y encargo la reelaboración del mismo al director de la Oficina de Proyectos de la UAH, Fernando Da Casa (el cual fue miembro del jurado de aquel concurso internacional de ideas).
El proyecto coordinado por Da Casa, y dirigido por el arquitecto Ernesto Echeverría, incluye un espacio museístico de 1.000 metros cuadrados para exponer los citados restos arqueológicos. Pero tal y como ha dicho Garrido, las obras iniciadas el pasado 20 de octubre, sólo contemplan “la preservación de los mismos”. La recuperación, como germen del futuro museo de la ciudad que le gustaría al Ayuntamiento de Alcalá, tendrá que esperar mejores tiempos y financiación.
El Ayuntamiento, "contento", pero “vigilante”. El tercer teniente de Alcalde y concejal delegado de Cultura, Universidad y Patrimonio Histórico, Gustavo Severien, se ha mostrado satisfecho por el reinicio de los trabajos de los Cuarteles, pero ha advertido que el Consistorio complutense estará “vigilante” para que la Universidad de Alcalá mantenga su fidelidad al espíritu del Consorcio Alcalá de Henares: Patrimonio de la Humanidad.
“Nos alegramos. Es una obra muy necesaria para esta ciudad, para la universidad pero también para la ciudad y para el propio Ayuntamiento”, ha señalado Severien en declaraciones a www.diariodealcala.es, pero a continuación ha dicho que el proyecto para los Cuarteles “tiene que ser más ambicioso”.
En este sentido, el concejal de Cultura y Universidad, ha recordado que el Plan Especial de la Manzana de los Cuarteles, “nos dará a todos pistas” para poder revitalizar uno de los centros más neurálgicos del Casco Histórico.
“El Plan estará aprobado en breve. Con un poco de suerte, podría estar en diciembre, si los trámites van rápidos y no se produce ningún escollo”, ha explicado Severien, que ha reconocido que en aras de la vitalidad del Casco Histórico, el plan tiene que estar abierto necesariamente a la iniciativa privada: “Yo no sé qué tipo, pero algún tipo de uso que sea compatible con el educativo, porque el problema que tiene ese Plan Especial es que los Cuarteles están cedidos a la Universidad de Alcalá para un uso concreto. Si se hicieran usos complementarios distintos a los contemplados, podrían surgir problemas de reversión, algo que creo que nadie quiere que se produzca. No es una cosa que sea tan sencilla, ni tan fácil, ni que se pueda simplificar con cheques en blanco”, ha dicho el tercer teniente de Alcalde, que ha asegurado que el Ayuntamiento será garante del proyecto.
En este sentido, Gustavo Severien ha prometido que el Consistorio “será vigilante y dará todas las oportunidades para que se desarrolle la reforma integral de los Cuarteles. Porque, además de la biblioteca, está prevista una residencia de estudiantes, tan necesaria para el Casco Histórico. Y el paseo-salón también es importante, incluso con la apertura, en ciertas horas, de esa parte de la Manzana Cisneriana, para que puedan visitarla los alcalaínos y los turistas”. |