–¿Si Antón Alvar, José Morilla y usted propugnan el cambio frente al poder actual en la UAH, por qué no se presentaron desde el principio con una candidatura unitaria?
–Porque había matices que separaban nuestras respectivas propuestas y, además, porque el debate y la diferencia enriquece el resultado final.
–¿Cuáles son las asperezas que ha tenido con limar ustedes?
–Asperezas, no matices. José Morilla propugnaba una visión muy empresarial de la Universidad en su gestión. Yo entiendo que la Universidad es un servicio público y que lo empresarial debe estar en los resultados de la gestión. Por su parte, el profesor Alvar se presentaba con un programa más volcado en la extensión universitaria y en la internacionalización y el mío, sin abandonar eso, hacía más incidencia en la vida interna de la Cisneriana, en la docencia y en la investigación. Sin embargo no ha habido ninguna dificultad, ninguna negociación. Ni Morilla ni Alvar han puesto condición alguna para integrarse en esta candidatura unitaria.
–¿Han hablado ya de reparto de cargos en la UAH?
–No, en absoluto. Yo tengo las manos completamente libres para hacer el equipo rectoral. En cualquier caso, debo asegurar que ni Antón Alvar ni José Morilla pidieron ningún nombre.
–¿Si gana, llamará a sus socios para el equipo rectoral?
–No. Ellos no quieren.
–¿No cree que este proyecto conjunto tras la primera vuelta resta credibilidad a su candidatura?
–Espero es que sume apoyos.
–¿Se sentaría usted en un equipo rectoral presidido por su todavía rival?
–No. Yo ya tuve ocasión de trabajar en un equipo rectoral y creo que la historia no debe repetirse. Hay muchas personas jóvenes y bien preparadas que pueden hacer el papel de vicerrectores.
–¿Y si Galván le llamara para sentarse en el Consejo de Gobierno?
–Si es para un Consejo de Gobierno serio y responsable y que trabaje por lo que yo creo no me importaría estar, como he estado en el de Virgilio Zapatero.
–Si es usted rector, ¿contará con Fernando Galván en su equipo rectoral?
–No creo que esa hipótesis sea posible. Pero en el Consejo de Gobierno yo estaría encantado.
–“Frente al poder de los intereses, de la corrupción y de la intimidación, el de las ideas ha demostrado ser mayor en esta primera ronda de las elecciones". ¿Respalda usted esta afirmación de José Morilla?
–Yo soy dueño de mis palabras y no esclavo de las palabras de otro.
–Valore esta otra frase de Antón Alvar: “Los métodos utilizados por el entorno de la candidatura de Galván para obtener votos han traspasado los límites de lo legal y de lo decente"
–Los métodos utilizados por algunos y en determinada dirección han sobrepasado los límites de lo tolerable.
–¿Hay corrupción en la UAH?
–Hay muchos intereses.
–¿Defiende Galván intereses corruptos aunque él mismo no lo sepa?
–No.
–¿En qué medida cree usted que su rival es responsable de la "guerra sucia" en esta campaña que denunció usted ayer?
–Por acción o por omisión hay que saber lo que se tiene detrás. Y detrás de la candidatura de Fernando Galván hay individuos peligrosos.
–¿Ha sido satisfactoria hasta el momento la actuación de la Junta Electoral ante estas prácticas?
–El secretario general de la Universidad tardó ayer 5 minutos en resolver lo que yo le demandé. Es posible que los apoderados que están llevando mi campaña tengan otra impresión, pero esa no es la mía.
–¿Qué impresión tiene del equipo rectoral saliente en este proceso electoral?
–Ha sido el normal.
–¿No ha echado de menos la llamada a la participación en los comicios?
–Es muy difícil lograr la participación en una semana. Ha faltado casi el periodo de casi tres meses de preparación de estas elecciones por las prisas de Virgilio Zapatero por dejar el rectorado. Si hubiera habido más tiempo, probablemente las cosas hubieran sido de otro modo.
–¿De qué sensibilidades cree usted que ha recibido los votos?
–De todas partes, más o menos por igual, con más incidencia en el Campus Externo.
– ¿No le parece absurdo que no pueda haber una campaña electoral específica para la segunda vuelta de estos comicios?
–Pues sí. Está motivado por las prisas de Zapatero de abandonar la Universidad.
–¿Cambiaría el sistema de elección del rector?
–Yo quiero que el rector sea elegido por los universitarios. En cuanto al sistema de voto ponderado, yo soy respetuoso, pues está en los estatutos. Pero ahora que viene un proceso de reforma en la Universidad española sería interesante plantearlo.
–¿Ha sido neutral el Consejo de Estudiantes en este proceso?
–Creo que no.
–¿Le consta que haya habido promesas de prebendas por parte del entorno de Galván o de Galván mismo a representantes estudiantiles?
–Más allá de los rumores, no me consta.
Fernando Escudero |