Luisa Díaz Aranda, directora de Postgrado y Formación Continua de la UAH, habla sobre las elecciones a rector. |
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–¿En qué medida están afectando los recortes presupuestarios a la Universidad Pública a los postgrados de la UAH?
–En la misma medida que a los grados. Las dotaciones para recursos humanos y materiales se ven seriamente dañados.
–¿Cómo valora el legado de Virgilio Zapatero en el campo de los postgrados?
–Bolonia empezó en esta Universidad con los postgrados, cuya escuela se creó en 2004 bajo el mandato de Virgilio Zapatero, como un órgano responsable de gestionar su oferta, tanto los oficiales, como los Estudios Propios. Desde mi punto de vista, el legado ha sido muy bueno, porque los postgrados surgieron antes que los grados adaptados a Bolonia.
–¿Y qué herencia ha dejado el ex rector en el campo de la formación continua?
–Exactamente igual. Hay un problema: a veces no nos acercamos suficientemente a la sociedad como para conocer la demanda social de formación. Los estudios propios es una muy buena manera de resolverlos. Empresas e instituciones, estas últimas no estrictamente universitarias, nos demandan formación y profesionales de la universidad. También es clave la formación a lo largo de la vida que marca el Plan Bolonia: cursos pequeños de actualización y de especialización, que se puede hacer a lo largo de toda la vida. Ahí está, por ejemplo, la Universidad de Mayores. Además, ahora, en tiempos de crisis, la gente se plantea formarse.
–¿Cuáles son los principales retos que en postgrados y en formación continua se deberían acometer en el próximo mandato en la UAH?
–El primero de ellos, la calidad, hay que apostar por ofertas con sellos de calidad. En segundo lugar, la identidad: la Universidad de Alcalá está en una comunidad autónoma con una enorme competencia. Tenemos 12 universidades. Los postgrados nos permiten competir con una seña de identidad. La UAH tiene un renombre magnífico en Iberoamérica.
–¿Qué función pueden tener los postgrados en la futura financiación de la UAH?
–La financiación oficial depende del número matriculados en los estudios oficiales. En este campo la demanda no va a variar, porque, globalmente, resulta que a medida que baja la demanda en grado, aumenta la demanda en postgrados. En este sentido, no habrá mucha más financiación por los estudios oficiales. Otra cosa son los estudios propios. |