Una treintena de representantes de los empleados de la UAH han iniciado, poco después de mediodía, un encierro en una sala próxima al despacho del rector, Fernando Galván, para forzar la creación de una mesa negociadora entre los trabajadores de todas las seis universidades públicas madrileñas y la Conferencia de Rectores de la Comunidad de Madrid (CRUMA) que permita acordar las condiciones laborales sin injerencia alguna por parte de la Comunidad de Madrid.
Esta medida de presión también se está llevando a cabo en la Universidad Rey Juan Carlos, la Carlos III, la Autónoma de Madrid, la Complutense y la Politécnica de Madrid, donde sus trabajadores han celebrado a las 12.00 horas, asambleas para denunciar, según señalan desde la Federación Regional de Enseñanza de Madrid de Comisiones Obreras, que las universidades públicas de la región "pretenden modificar unilateralmente buena parte de las condiciones laborales de sus empleados, amparándose en las últimas modificaciones legislativas de la Comunidad, pasando por encima de los acuerdos y convenios vigentes y negando el espacio reconocido constitucionalmente a la negociación colectiva y al principio de autonomía universitaria".
Por su parte, según ha explicado a Diario de Alcalá el secretario comarcal de UGT y también representante sindical en la Cisneriana, Jesús La Roda, el conflicto parte de la aprobación por parte del Ejecutivo de Esperanza Aguirre, a finales del año pasado, de la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas para el año 2012, más conocida como "Ley de Acompañamiento" de los Presupuestos regionales.
"Esta ley va en contra de la autonomía universitaria, pues no deja margen para que las condiciones laborales del personal funcionario y laboral de las universidades se acuerden en el ámbito de cada universidad, mediante una mesa específica, entre representantes sindicales y el Rectorado", ha señalado La Roda.
"Trabajadores de dos clases". Este último ha explicado que los trabajadores le han transmitido a Galván la necesidad de que sean los rectores quienes negocien directamente con los trabajadores de las universidades públicas madrileñas y que la respuesta del rector ha sido transmitirles que les hará llegar esta petición al presidente de la CRUMA, el rector de la Universidad Carlos III, Daniel Peña.
"En la medida en que no se cree esa mesa negociadora, es decir, si no hay voluntad por parte de los rectores, continuará el encierro", ha avanzado Jesús La Roda, que ha denunciado que las medidas del Ejecutivo regional tendrá efectos perjudiciales para los trabajadores de las universidades públicas de la Comunidad de Madrid: "Por ejemplo, como hay personal que tiene la cobertura por Incapacidad Laboral Transitoria (ITL) con la Seguridad Social y otros con Muface, habrá, habrá docentes que en caso de baja cobrarán menos que otros de sus compañeros. Es decir, habrá dos clases de trabajadores".
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