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Sordera: “Llegué a Alcalá cuando el flamenco ni ‘existía”
Redacción - jueves 25 de febrero de 2010 a las 12:39 horas
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El 'cantaor' jerezano ha vuelto, tres años después, con la propuesta de un viaje por las ciudades del Sur,

 

Hacía unos tres años que no se dejaba ver por Alcalá. Sin embargo, ayer rompió su silencio con un concierto en la Sala Xirgu, donde también estará hoy para reencontrarse con su público. Vicente Soto Sordera nació en una familia flamenca, en una saga con dos siglos de existencia. Si la familia ha dejado su particular impronta en los anales de ese arte que, dicen, tiene duende; por su parte, el de Jerez ha sabido sembrar su semilla en la ciudad complutense. Y es que el ‘cantaor' llegó a Alcalá hace casi 30 años reclamado por el servicio militar, “en un tiempo en el que aquí no se hablaba de flamenco”, recuerda. Aquí hizo sus amigos –el escritor Pedro Atienza que hoy lo acompaña como presentador era uno de ellos– y sus recitales. Ha pisado casi todos los escenarios posibles a este lado del Corredor, salvo excepciones, como la Xirgu. Y ya desde ayer puede decir que también éste es un nuevo ‘tablao’ que sumar a su lista de conquistas.


–¿Cómo se llama el motivo de su visita, a la que llega de la mano del Foro del Henares?

 

–Viaje a través del cante flamenco. Se trata de un recorrido por los diferentes cantes que se han dado en las ciudades más emblemáticas dentro de este género. Recogemos desde los más primitivos, hasta los más rítmicos, como los cantes de Cádiz, los de Fraguas, pasando por bulerías y tangos... Y entremedias de todo esto hacemos un homenaje a José Bergamí y recordamos a los poetas Antonio Machado o García Lorca.

 

–No hace nada que ha estado en Madrid con otro espectáculo...

 

–Así es. Allí estuvimos en el Teatro Circo Price con Geografías, un espectáculo que estrenamos en Jerez y que ha tenido muy buena acogida tanto de crítica como de público. Pero me apetecía volver a Alcalá, después de un tiempo sin pasar por aquí, para presentar este viaje.

 

–¿Dónde se ha metido durante este tiempo?

 

–Bueno, últimamente es que paro mucho por Jerez de la Frontera, aunque también hemos estado viajando por toda España. Además, estamos metidos en un nuevo proyecto que llevará por título Entre dos mundos. Un trabajo con el que viajaremos por América Latina con motivo del bicentenario de su independencia. Es un proyecto que recuperamos de un trabajo anterior.

 

–¿En qué consistirá?

 

–En una muestra con cantes de ida y vuelta para la que contaremos con textos de poetas de las dos orillas. Son sobre todo autores de la Generación del 98. Entres ellos están Unamuno, Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez, Rubén Dario, Asunción Silva, el argentino Pedro Lessa o el mexicano Alfonso Reyes. Y con ello estaremos recorriendo el Sur de América desde primavera hasta 2012. También lo traeremos a Madrid y queremos presentarlo en Cádiz y en San Fernando.

 

–Y, claro, no es la primera vez que lleva su cante por otros mares...

 

–No. He viajado varias veces por allí. La última fue en la Feria Mundial del Libro de México.

 

–¿Y sigue teniendo fuera la misma buena acogida?

 

–Siempre ha tenido mucho tirón. Así lo he vivido desde que en los años 70 viajaba por allí con Antonio Ruiz Soler –más conocido como Antonio ‘El bailarín’–. Quizás tenga hasta más tirón que aquí, porque en España ya está respetado y asentado.

 

–¿Qué lugar en el mundo diría que tiene al flamenco en su ojito derecho?

 

–Asia, quizás más que en cualquier otro lugar. He recorrido el continente en varias ocasiones y hace muchos años pasé una temporada en Japón, en Tokyo. Allí había un ‘tablao’, que aún hoy sigue funcionando, en el barrio de Shinjuku en el que actuaba. El interés que hay en Japón por este arte es grandísimo.

 

–¿De dónde cree que viene esa afición nipona?

 

–Bueno, dicen que su música tiene notas similares a la nuestra. Luego, les gusta aprenderlo. Y he de decir que no se les da mal bailar y tocar. Lo de cantar... ya es otra cosa, porque es muy complicado.

 

–¿Acaso es que en el flamenco es verdad eso de que hay que llevarlo en los genes?

 

–Para ser cantante, de momento hay que nacer. Para el flamenco hay que nacer con ciertas condiciones de voz. Se puede aprender, pero el ritmo hay que llevarlo en la sangre. Yo creo que los gitanos tienen algo especial para esto igual que pasa con los ‘morenos’ –refiríendose a la música negra–. En nosotros la genética importa bastante. En mi casa, ya con 4 años, tenía cierto entendimiento en el flamenco.

 

–Bueno, es que lo suyo le viene de muy atrás.

 

–Así es. Mi familia es ya una saga flamenca con dos siglos de historia que, además, sigue para adelante. De momento, para el concierto que damos aquí, conmigo viene mi hija, Faela Soto, de 17 años. Canta muy bien y es una de sus primeras actuaciones a mi lado. Luego, mi hijo toca la percusión y algún sobrino sigue el mismo camino.

 

–¿Es ésta una buena época para este palo de la música?

 

–Ha tenido épocas muy distintas. Yo he conocido una en la que estaba muy cerrado y sólo lo disfrutaba las gente con dinero y el caciquismo. Hoy el flamenco está muy considerado, es importante y se hace en grandes escenarios.

 

–De esta profesión el ‘cantaor' Alfonso Salmerón dice que uno no se jubila nunca. ¿Es así?

 

–Es como en el toreo. Uno se muere siendo artista. Yo soy de los que para estar bien necesitan cantar y mi padre decía que necesitaba cantar para vivir.

 

–De vuelta a lo de los genes, Miguel Poveda creo que no lo lleva en las venas y sin embargo acumula reconocimiento tras reconocimiento.

 

–Yo le conozco a él y a su familia y me parece que lleva una carrera impresionante. Es un chaval joven que tiene un buen camino por delante.

 

–Y, de regreso al pasado, ¿cómo empezó su historia con Alcalá?

 

–Empezó con el servicio militar. Hice el campamento en Alcalá hará unos 27 años. Aquí conocí a Pedro (Atienza) y me hice hijo adoptivo de la ciudad. Con él empezamos a sembrar el flamenco por aquí. El aula de Flamencología e incluso el Suma Flamenca, el festival de Madrid, tienen su origen en nosotros.

Visitar el restaurante Gringo Viejo y tomarse unas tapitas con los amigos es algo que Sordera no pensaba saltarse en su regreso musical a Alcalá.


· LA CITA
Concierto flamenco
Viaje a través del cante flamenco: Con Vicente Soto Sordera, esta noche a las 21 horas en la Sala Xirgu. Vía Complutense, 19. Entradas: 15 y 20 euros. salamxirgu@usmr.ccoo.e


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