¿El PSOE tratará de gobernar en Alcalá? ¿Habrá moción de censura? ¿Agotará Bartolomé González la legislatura como alcalde? ¿Se mantendrá la bicefalia en el PSOE con Eusebio González como secretario general y Javier Rodríguez como portavoz municipal? ¿Entraría UPyD a formar parte del equipo de Gobierno? ¿Qué papel va a desempeñar IU? Son algunas de las interrogantes políticas que, a priori, abre la cita electoral del 20-N en Alcalá.
Seis meses después de las elecciones municipales los cambios en la manera de gobernar del PP en Alcalá respecto a la anterior legislatura, con mayoría absoluta, son notables. Obligados a llegar a acuerdos al gobernar en minoría la cuestión que planea ahora sobre el Consistorio es qué cambiará tras el 20-N.
La campaña electoral arrancó con fuerza en Alcalá, en especial durante el primer fin de semana de caravana electoral, aunque en clave local ha sido anodina. Salvo IU, tanto PSOE como PP y UPyD han pasado por Alcalá Alfredo Pérez Rubalcaba, Soraya Sáenz de Santamaría o Rosa Díez, aunque a medida que han ido pasando los días el clima preelectoral se ha diluido. Tal vez por las encuestas, que vaticinan un histórico triunfo del PP y una debacle socialista sin precedentes, o por tratarse de unos comicios nacionales, la campaña electoral en la ciudad complutense ha sido de perfil bajo.
Los populares complutenses confían en que los resultados sean más coherentes que en las municipales de mayo, donde se dejaron votos por el camino y, de paso, la mayoría absoluta. En mayo, los populares volvieron a ganar unas elecciones en Alcalá, donde no pierden desde las generales de 2004, y confían en repetir la victoria.
Pero tan importante como contribuir a que Mariano Rajoy se instale en La Moncloa será comprobar si la nueva forma de gobernar del equipo liderado por Bartolo convence a los votantes que dieron la espalda en mayo. El PP volvió a ganar las elecciones municipales, pero con 6.700 votos menos que en las municipales de 2007. Pero el viento sopla a favor de los populares en Madrid, ya que de los 36 escaños en el Congreso de los Diputados por Madrid en juego, 21 serían para el PP. Además, tras el 20-N se clarificará el futuro de Bartolomé González, que podría dejar la Alcaldía antes de acabar la legislatura con la sucesión tiene atada si el partido le encomienda otros menesteres.
El reto de los socialistas de Alcalá es distinto, aunque las perspectivas nacionales son nefastas. Si se cumplen los sondeos, el PSOE seguirá perdiendo votos y escaños por Madrid. De los quince actuales podría pasar a diez. En las municipales de mayo, el PSOE de Alcalá 4.200 votos menos que en 2007, un resultado que si se enmarca dentro de la catástrofe electoral en España le sirvió a los socialistas complutenses para salvar los muebles e incluso para plantearse una moción de censura, que sin el respaldo de UPyD sería inviable, y un posible gobierno en coalición. El reto del PSOE es que la sangría de votos no desestabilice a la pacificada agrupación local, donde la bicefalia entre Eusebio González y Javier Rodríguez funciona desde el fracaso de Rafael Simancas en 2007. Habrá que ver en que posición se quedan los socialistas complutenses si se confirma el fracaso de Rubalcaba en las urnas. Fieles a Tomás Gómez, el líder madrileño enfrentado con el aparato federal desde las Primarias, el escenario futuro del PSOE está plagado de incertidumbres que podrían despejarse en un futuro congreso extraordinario del que saldrá el nuevo secretario general.
Aunque el candidato a la presidencia del Gobierno por IU, Cayo Lara, no ha pasado en esta campaña por Alcalá, esta formación tiene como objetivo ser la alternativa de los votantes socialistas y aglutinar el voto del movimiento 15-M. Tras una larga travesía del desierto, IU comenzó a emerger en las autonómicas y municipales de mayo, y el 20-N espera confirmar esa tendencia de la mano de Pilar Fernández, que desde hace tiempo trata de captar el voto desencantado del PSOE. Pero además de los socialistas, también han sido llamativos sus enfrentamientos con UPyD, como en el último pleno.
Precisamente, la formación de Rosa Díez tiene en Alcalá un vivero fiel de votos. Tras la sorpresa de las generales de 2008 UPyD no ha dejado de crecer. En mayo ratificaron este ascenso con 6.241 votos que proporcionaron dos concejales que casi nadie preveía. Su concurso en la vida municipal ha sido decisivo a la hora de la toma de decisiones del equipo de Gobierno, y así se ve pleno tras pleno. La idea de la formación magenta es mantener esta política y no entrar en ningún equipo de Gobierno.
José L. Enríquez |