Economista y pintor, Javier Díez expone en el Parador Escenas de Alcalá, un curioso y profundo recorrido por la ciudad. |
| |
Prometió que volvería y lo ha hecho. Javier Díez (Alcalá, 1957) expone hasta el 11 de diciembre su última colección en el Parador, precisamente uno de los edificios en los que se ha inspirado para su obra. El colegio de Santo Tomás, la torre de San Pedro o la Puerta de Madrid conforman Escenas en Alcalá, un impactante recorrido por el tiempo que denota el desarrollo arquitectónico de la ciudad en los últimos siglos.
- ¿Qué se le da mejor, el mundo empresarial o el artístico? - Son dos mundos aparentemente distintos, pero yo creo que en la vida todo está conexionado. Es difícil separar ambas cosas, y quizá le dedico más tiempo a mi actividad como economista porque es la principal y la que me requiere más tiempo, pero yo encuentro mucha relación entre el mundo de la empresa y el arte. En todo hay una creación. - Vincula estos dos campos. Hay voces que claman que necesitamos un mercado laboral más creativo... - Efectivamente, porque nuevas situaciones necesitan nuevas soluciones. En ambos campos se puede investigar y el nuevo desarrollo en nuestra sociedad se basará en la desaparición de muchos elementos y en la creación de nuevos que den fuerza y vigor a una nueva sociedad en la que surgen nuevas ideas. Sin esa creatividad la humanidad no existiría. - Y si tiene que escoger, ¿dónde preferiría perderse, en Wall Street o en las galerías de arte de La Gran Manzana? - En las galerías de arte, por supuesto. - Dice que su arte es más racional que emocional, algo que no estamos muy acostumbrados a ver. ¿No se deja llevar nunca? - La racionalidad también existe en aquellas cosas que, aun no sabiendo por qué las hacemos, las hacemos. Eso que antes se llamaba irracionalidad hoy se llama racionalidad. Es el elemento de la carga del conocimiento que uno va teniendo a lo largo del tiempo y que le hace que haga determinadas cosas porque las ha aprendido aunque no sea consciente de que las ha aprendido. Son conocimientos que uno tiene previamente. - Dice que para su obra a realizado un corto recorrido por la arquitectura de la ciudad. ¿Ha sido corto porque ya tenía en mente lo que iba a hacer o porque no le han dejado más espacio para exponer? - Es un corto recorrido porque mi producción no es muy grande ya que no es mi actividad principal. Ese recorrido podrá continuar en el futuro o no continuar para que pueda llegar a más espacios y más lugares. De todas formas, creo que la extensión de una exposición tiene que ser abarcable por y para el visitante. Tiene que haber coherencia e impactos que puedan llamar la atención a unos a otros. - El objetivo era reflejar la vida de las personas desde la concepción de su propia vida. ¿Cree que los alcalaínos estarán de acuerdo con usted? - No lo sé. Es difícil porque quizá es una visión más íntima que uno tiene cuando está trabajando sobre esas cosas. - ¿Qué será lo próximo con lo que nos sorprenda? - Lo próximo no sé en qué va a consistir, pero la idea general es la percepción.
Por Laura Arribas. |