En menos de tres años han sido desplazados en dos ocasiones de su lugar de ensayo. Ahora, en un tercer emplazamiento al aire libre, la Agrupación Musical La Columna mira con recelo al invierno puesto que su inminente llegada puede acabar con los acordes del medio centenar de integrantes que la conforman; unos acordes que en la actualidad se afinan en una parte descubierta del Parque de Servicios y que están amenazados por la lluvia y el frío. Y así lo denuncian desde su directiva, que teme que si no son emplazados en un lugar cerrado, van a tener que dejar de ensayar. Un temor este que, precisamente, no es nuevo.
La ‘odisea’ comenzó el pasado mes de febrero, cuando el Ayuntamiento les comunicó que debían dejar el pabellón del colegio Ciudad del Aire, donde hasta entonces ensayaban, porque los vecinos se habían quejado del ruido. Una queja incomprensible para ellos puesto que los horarios de ensayo, aseguran, son “bastante normales”. “Ensayamos por las tardes, que no de madrugada, no creo que sea tanta molestia. Lo hacemos martes, miércoles y jueves de 18 a 21 horas y los sábados de 12 a 14 h”, explica Antonio Gómez, presidente de la cofradía.
Pero estas quejas fueron suficientes para emplazarlos en otro lugar: Sementales. No obstante, su permanencia allí no fue demasiado prolongada pues, según Antonio, el Consistorio les indicó en agosto que los vecinos de la zona volvían a quejarse y tuvieron que ‘mudarse’, de nuevo, a otro destino: el Parque de Servicios. Allí es donde ensayan en la actualidad, pero el hacerlo en plena calle, dicen, puede acabar con los ensayos y, por lo tanto, con la agrupación musical. Por ello, han pedido al Gobierno municipal una nueva ubicación cubierta, pero todavía no han obtenido respuesta.
Mantener la banda. El objetivo ahora, por tanto, es encontrar un lugar que no se vea interrumpido por la lluvia para ensayar durante los meses de invierno. “Que nos den cualquier sitio. Aunque sea en la calle podemos ensayar con los abrigos, pero tiene que estar cubierto, como en Sementales. Lo que no podemos hacer es dejar de tocar porque entonces se acaba la banda, y nos ha costado mucho llegar hasta aquí”, destaca Antonio. Así, no se explica por qué no les dan un nuevo emplazamiento ya. “Es incomprensible que esto ocurra en la ‘Ciudad de la Cultura”, denuncia. Y es que apostilla que además del ensayo de la banda, se dan clases de solfeo y la preparación de los nuevos componentes. “Tenemos niños desde cinco años ensayando para la banda. No podemos dejarlo. Lo haríamos en nuestra sede pero sobre ella hay un bloque de pisos y, obviamente, allí sí que molestaríamos a los vecinos. Con una nave del Parque de Servicios, por ejemplo, sería suficiente”. Ahora, indica, su prioridad es la continuidad de la agrupación musical. El Ayuntamiento, por su parte, asegura que está buscando ya una nueva instalación para que los integrantes de la banda puedan ensayar cuando comiencen las lluvias y el frío.
Laura Arribas. |