“Usted no tiene que abonar importe alguno por la atención recibida, pero debe tener en cuenta que ello supone un gran esfuerzo económico para todos los madrileños, que financian la sanidad pública a través de sus impuestos”. Así arrancará la carta que, a partir de este jueves, recibirán los pacientes de la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria (por ejemplo, una extracción de las amígdalas) del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Un documento con el que podrán conocer detalladamente cuánto dinero del erario público cuesta la atención recibida. Se trata de la factura informativa sanitaria, con la que la Comunidad de Madrid ha querido unirse a otras autonomías para implicar a los ciudadanos en el conocimiento del gasto sanitario.
Se trata de un paso previo, ya que en el primer semestre de 2012, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre tiene intención de hacer lo mismo con las personas hospitalizadas y, en los meses siguientes, a los usuarios de Urgencias y Atención Primaria.
Las líneas básicas de la factura informativa sanitaria fueron trazadas en la reunión del Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud celebrado el 18 de marzo de 2010 entre las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Sanidad, y a la que ya se han sumado otras Autonomías como Andalucía y Valencia. Precisamente, el Ejecutivo regional defiende la factura en la sombra porque de este modo “se cumplen las órdenes expresas de la ministra de Sanidad [Leire Pajín] en el Consejo interterritorial”, como dijo la presidenta regional, Esperanza Aguirre.
El PSOE de Madrid, en contra. Pese a que el Ejecutivo regional reitera que esta medida no supondrá el cobro de cantidad alguna de dinero por los servicios sanitarios prestados, desde la oposición se cree que hay otros intereses. El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez llego a acusar a los populares de “abrir el camino” hacia el copago sanitario y se mostró en contra de la medida.
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