La cuenta atrás ha comenzado y dentro de un mes se celebrarán unas elecciones generales que, además de propiciar un más que previsible cambio de Gobierno de la nación, sirven para alimentar todo tipo de rumores en el mundo de la política. Los sondeos apuntan que el PP obtendrá la mayoría absoluta el 20-N, lo que también podría servir para decidir el futuro de Bartolomé González, que no confirma si agotará la legislatura y hace poco sostenía que "mi intención es estar aquí el mayor tiempo posible". En este escenario los populares complutenses no quieren ni oír hablar de delfines, pero los rumores son inevitables.
El runrún sobre el futuro político de Bartolomé González acompaña la carrera del alcalde complutense desde hace tiempo. En los pasados cuatro años los socialistas repitieron como un mantra que Bartolo se quería marchar, pese a que el alcalde lo negaba una y otra vez Claro, que fue el propio alcalde el que dejó entreabierta la puerta a estos rumores cuando anunció que su intención no era repetir como candidato en 2011.
La crisis económica, que arreció en 2008, le hizo cambiar de idea, para respiro de la propia Esperanza Aguirre, que vio con buenos ojos que Bartolomé González encabezara de nuevo el proyecto del PP en Alcalá como garantía de éxito en las urnas. Al final, el éxito se quedó a medias porque el PP, con Bartolomé González a la cabeza, consiguió la victoria en Alcalá en las elecciones municipales de mayo, pero perdió la mayoría absoluta y le obligó a cambiar de marcha en la manera de gobernar.
Algunos sostienen que en los últimos cuatro años “Bartolo había dejado de o", pero lo que parece claro es que el desgaste de dos legislaturas consecutivas con mayoría absoluta le habían pasado factura. Cuatro legislaturas como alcalde, las tres últimas consecutivas, la presidencia de la Federación de Municipios de Madrid, que abandonará en breve, y ahora flamante diputado en la Asamblea de Madrid es el bagaje de Bartolomé González, un municipalista convencido, que a nadie extrañaría que más tarde o más temprano busque nuevos objetivos. Sobre su figura se ha cimentado el éxito del partido de la gaviota en Alcalá en las últimas décadas, pero dentro de un mes puede que algo empiece a cambiar.
Nada hace pensar que Bartolomé González tenga pensado dejar la Alcaldía, salvo la lectura entre líneas de sus propias manifestaciones públicas y algún rumor. Mantiene el predicamento entre los suyos, tanto en Alcalá como en Madrid, así como su fidelidad a unas siglas y a Esperanza Aguirre, lo que le llevará a aceptar los menesteres que le proponga el partido, sin temor alguno a la responsabilidad que suponga.
Puede que todo dependa del previsible triunfo de Mariano Rajoy el 20-N –al menos todos los sondeos pronostican un triunfo por mayoría absoluta del PP– y de lo que ocurra en el próximo congreso regional de los populares madrileños. Habrá que esperar a las generales para que el PP convoque tanto el congreso nacional como el regional. Y este último congreso puede esconder las claves del futuro de Bartolomé González. Además de diputado regional, en una legislatura donde los ayuntamientos tienen mucho peso en la Asamblea de Madrid, Bartolomé González podría ocupar puestos de responsabilidad dentro del PP de Madrid. Faltan muchos meses para entonces, pero hasta se rumorea que es uno de los candidatos a ocupar la secretaría general del PP de Madrid, en sustitución de Francisco Granados. No obstante, a día de hoy no hay nada seguro. Sólo son rumores. El pasado mes de septiembre, en una entrevista con Diario de Alcalá, a la pregunta concreta de si iba a acabar la legislatura en Alcalá, la respuesta abrió interrogantes: “Mi intención es estar el mayor tiempo posible", respondió.
Si no fuera así, y decide embarcarse en nuevas aventuras políticas quedaría un asunto por resolver que no es baladí: la sucesión en el despacho que actualmente ocupa en la primera planta de la plaza de Cervantes. A Bartolomé González nunca le ha gustado hablar de delfines, en referencia a una posible sucesión interna, “porque lo primero que hace un delfín es reivindicarse, y la forma es matar al padre", suele repetir.
“¿Delfín? el que más salte...” La lista electoral del PP en las pasadas elecciones volvió a desatar los rumores sobre el sucesor de Bartolo. Se trata de Javier Bello, actual segundo teniente de alcalde, “amigo de toda la vida" del alcalde y al que en los mentideros políticos y círculos periodísticos se sitúa como sucesor. Bello lo niega, los populares complutenses han cerrado filas en torno a Bartolomé González y los principales pesos pesados coinciden en que “en el partido en Alcalá no hay delfines".
Por ahora, Bartolomé González se limita a decir que “a todos los que puedan tener aspiraciones les he dado la oportunidad" y para añadir más morbo ofrece una pista sobre su sucesor: “¿Delfín? El que más salte o más nade". Y por ahora, lo único que sabemos es que a Bello le gusta nadar – es aficionado a la natación– y que como reitera el secretario general del PP alcalaíno y segundo teniente de alcalde, Jesús Domínguez, “en el PP no se habla de delfines". Lo que ocurre es que más de uno en Alcalá cree en eso de que haberlos, los hay... los delfines.
José Luis Enríquez. |