El obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Plà, que hace dos semanas se convirtió, a su pesar, en protagonista informativo en toda España por oficiar una misa en Paracuellos del Jarama acompañado de una bandera franquista, será el coordinador de la gran misa por la familia que la Conferencia Episcopal Española celebrará el próximo 27 de diciembre en Madrid.
Reig Plà, en su calidad de presidente de la Subcomisión episcopal de Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE), será, así, el encargado de organizar la gran eucaristía que con el lema “El futuro de Europa pasa por la familia” presidirá el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, en la plaza de Lima a partir de las 10.00 horas.
El momento álgido de la ceremonia, que, según el arzobispado de Madrid, “contará con la presencia de familias (la previsión de los organizadores es de dos millones de personas) y obispos de toda España, y grupos también de diversos lugares de Europa”, será el mensaje que, desde El Vaticano, ofrecerá el Papa Benedicto XVI a mediodía.
Aunque los obispos españoles están enfrascados en la actualidad en una lucha activa contra la reforma de la Ley del Aborto promovida por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que convertirá en derecho la interrupción voluntaria del embarazo, la Fiesta de la Familia de este año se centrará en la disolución del matrimonio religioso. Así, en el tríptico que se está repartiendo en iglesias y parroquias para publicitar esta jornada eclesiástica, se afirma que “la Iglesia no puede permanecer indiferente ante las separaciones de los esposos y el divorcio”.
“Feminismo radical” En una entrevista concedida a Alfa y Omega, Reig Plà invita a venir a la cita del próximo día 27 a familias de toda España, “Para evidenciar que la Iglesia católica es un gran pueblo que emerge en una sociedad laicista. La cita de Madrid es una propuesta para Europa”.
El Obispo de Alcalá incidió en el lema de la convocatoria, al afirmar que el proceso de descristianización y la continua presión de una cultura laicista inspirada en el feminismo radical, y ahora en la ideología de género, están provocando un verdadero cambio de mentalidad”. Y aunque “no estamos peor que en otros países de Europa”, afirmó que “es mayor el deterioro de las leyes que deberían proteger a la vida humana, al matrimonio y a la familia”. |