El fragor era el mismo. La gente, también; no, quizás ganaba en número. Y el calor, sin duda, mayor que en años pasados a la misma hora y en el mismo lugar. Sin embargo, hay algo que esta ocasión ha sido distinto. Y es la manera en la que sus pregoneros han sabido meterse a las peñas en el bolsillo para hacerse oír y conseguir leer, íntegro, el discurso de apertura de estas fiestas.
A las 21.30 horas se han abierto las puertas del Consistorio. Entonces es cuando han salido al balcón Esperanza Alarcón y Rodrigo Villarrubia, dos alcalaínos que sabían bien dónde se metían. Primero ha hablado Marcelo Isoldi, concejal de Festejos, que un año más ha puesto todas sus energías en felicitar las fiestas a sus vecinos; y después ha sido el turno para una pareja que si sabe moverse bien en los escenarios, no obstante son los Campeones de Europa de Salsa, ha demostrado que con la palabra tampoco pierde el compás.

¿Y cómo hacerse escuchar ante una multitud que pregón a pregón ha invitado a sus antecesores a romper los papeles y resumir su intervención en un “Felices Fiestas”? Pues dedicándoselo “especialmente a las peñas”. Así, Alarcón y Villarrubia, pletóricos y enérgicos, han ido desgranando la historia que habían escrito para la ocasión. Han hilado palabra por palabra un relato sembrado con el nombre de las peñas. Y claro, atentos ahí abajo, a las puertas del Ayuntamiento, los miembros de cada una de estas formaciones han agradecido el gesto de la singular historieta, primero dejándoles expresarse, y después, adornando con vítores, aplausos y tamborradas el discurso cada vez que la pareja se dejaba la garganta para poner nombre a cada uno de los pañuelos que representan a estas fiestas.
Así lo avisaron antes de empezar. El pregón iba “a ser muy suyo”, de quienes edición tras edición se mojan, literal, bajo los ventanales del Ayuntamiento. “Las Ferias son de los alcalaínos, sí, pero especialmente son vuestras”, sentenció Rodrigo dirigiéndose a los peñistas que botaban sobre una alfombra de botellas de gaseosa y ondeaban sus banderas, entre algún que otro cartel reivindicativo que pedía encierros.
Y después, el himno de Alcalá y la algarabía, fuera. ¿Dentro? Unas palabras de los protagonistas, los profesores del Taller de Danza de Alcalá que “jamás” imaginaron verse convertidos en pregoneros. “Ha sido un subidón ver a tanta gente”, confesaban extenuados los bailarines. “Más impresionante incluso que salir al escenario”, añadía ella. “Son pistas diferentes y a esta no estamos acostumbrados”, completaba él.

Acompañado por el resto de la corporación municipal, el alcalde, Bartolomé González, minutos antes de encontrase con las Fiestas frente a frente desde la planta alta de la Casa Consistorial, quiso aprovechar la ocasión para agradecer a Esperanza y Rodrigo que “allí donde van presuman de ser alcalaínos”. Y les hizo una advertencia previa. Y es que “si bien ellos saben lo que es actuar ante el público, la escena de ver a 30.000 alcalaínos pendientes de lo que decís”, les iba a impresionar les aseguró. Claro que González confesó tener puestas todas las confianzas en esta pareja -“no un pregonero, sino dos”, subrayó- “que tanta alegría y fuerza transmite siempre”.
Con las mismas, los protagonistas cerraron su noche con una exhibición de baile en la Plaza de Cervantes.
· Lea aquí el discurso íntegro de los pregoneros. · Escuche aquí la primera y segunda parte del discurso. · Siga aquí el álbum de las fiestas.
|