Una dotación del parque de bomberos de Alcalá se enfrentó ayer a una intervención poco habitual. |
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Un niño había metido la mano entre las bisagras de una puerta y luego no podía sacarla. Ante el temor de que pudiera sufrir daños, los familiares pidieron auxilio a los bomberos.
La operación se llevó a cabo con sumo cuidado para no causar daños al niño. Una vez protegida la mano, se procedió a separar las bisagras mediante la utilización de una barra de uñas, aplicada de manera muy gradual hasta que se logró el objetivo. Se consiguió que el chico no sufriera daño alguno. |