La matanza de Noruega ha reabierto en España la cuestión sobre la idoneidad de prohibir o no la existencia partidos de corte xenófobo o racista. Los políticos, sindicalistas, empresarios y miembros del tejido asociativo de Alcalá no permanecen ajenos a ese debate. Sobre todo desde la presencia en el Ayuntamiento de España 2000, que consiguió un edil al grito de “Ni uno más”.
Fue el secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, quien, anteayer, al hilo de la masacre perpetrada por Anders Breivik, se encargó de volver a poner de relieve la rara avis complutense surgida de los comicios del 22-M.
“Al final, nos vemos en riesgo de cosas como ésta. No están tan lejos", destacó Gómez al recordar que desde el PSM se viene denunciando que en Alcalá hay un partido de extrema derecha, que cuenta con representación municipal, en alusión a España 2000, con el concejal Juan Antonio Bueno como integrante de la Corporación Municipal. “Defiende la xenofobia y es un partido que está al margen del Estado de Derecho", aseveró .
Con la polémica sobre la mesa, muchos ojos se han dirigido a Alcalá, donde España 2000 obtuvo un concejal en las pasadas elecciones municipales. El alcalde, Bartolomé González, marcó las diferencias con España 2000 tras el 22-M. De hecho, tras la noche electoral habló con el resto de partidos con representación municipal excepto con España 2000. Ayer mismo, en una entrevista en Ser Henares, el primer edil aclaraba que las competencias para controlar a los grupos violentos, xenófobos y racistas corresponden al Ministerio del Interior. “Desde el Ayuntamiento no podemos ilegalizar a esos partidos ni hacer un seguimiento de los grupos violentos”, indicó. Además se refirió a la aparición de este grupo político Alcalá porque “había un voto oculto que no aparecía en las encuestas previas”.
Desde el Grupo Municipal Socialista, su portavoz, Javier Rodríguez, aseguró que Tomás Gómez “sabe bien de lo que habla. En la reunión que mantuvimos con él hace unos días estuvimos hablando de España 2000 y de sus planteamientos xenófobos”. Y señaló que la postura del PSM, que llevará a la conferencia política que el PSOE celebrará después del verano, será pedir “que se modifique” la Ley de Partidos Políticos vigente o que “se aplique de manera que se mire con lupa” los comportamientos y manifestaciones de formaciones como España 2000 para ver “si son constitucionales o no”. Rodríguez, que expresó “el máximo rechazo a este tipo de planteamientos”, aseguró que en Alcalá hay “mucha gente preocupada” por el hecho de que en el Consistorio complutense haya un partido “que hace apología de la existencia de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda”. “A nivel local, nuestra línea de trabajo será no apoyar ni una sola de las mociones que presente ese partido, que no ha pasado el mínimo de calidad democrática”, señaló Rodríguez.
Por su parte, la portavoz de IU en el Ayuntamiento, Pilar Fernández, fue muy clara al hablar de necesidad de “ilegalizar a cualquier partido que hace manifestaciones contrarias a la Constitución, como son las propuestas xenófobas”. Según Fernández, es al Ministerio del Interior al que le corresponde actuar en estos casos: “Debería ocuparse de la extrema derecha con el mismo rigor que de Bildu en el País Vasco”.
Y es que, para la líder local de IU, “lo de Noruega es un aviso para navegantes”. Y expresó su preocupación por la posibilidad de que formaciones como España 2000 puedan llegar al Parlamento Español: “Jean Marie Le Pen también empezó poniendo concejales”. Desde UPYD, el edil Ricardo Rubio advirtió sobre España 2000 que “no hay que darle más importancia de la que tiene, aunque debemos defendernos”. Cree que su aparición “es circunstancial” por la crisis económica y que a medida “que mejore la situación económica se diluirán como un azucarillo”. No obstante, es contundente a la hora de rechazar “cualquier ideología extrema” y sostiene que UPyD no apoyará que los medios de comunicación den cobertura a partidos que propaguen conductas xenófobas en Alcalá, algo que pedirán tanto al Ayuntamiento como al resto de grupos municipales.
“TOLERANCIA CERO”. En el ámbito sindical, el secretario local de UGT, Jesús La Roda, se mostró partidario de la “tolerancia cero” con los xenófobos, con aquellos que fomentan el odio contra el otro. “Al final, si seguimos así, puede acabar ocurriendo lo mismo que en Noruega. Por el bien de nuestra democracia, los gobiernos deberían plantearse si habría que permitir la existencia de partidos como España 2000”.
También se manifestó al respecto la patronal. La Asociación de Empresarios del Henares considera que “sin lugar a dudas, debe ser ilegal cualquier partido político con un ideario que vaya en contra de los derechos humanos recogidos en la Declaración Universal, de los derechos fundamentales y de los derechos constitucionales”. Según Aedhe, que afirma carecer de “elementos de juicio suficientes para valorar casos concretos”, “A priori, cuando un partido político está registrado y puede concurrir a unos comicios, está cumpliendo la ley. Si por sus actitudes, valores o actuaciones existen dudas, tienen que ser los tribunales los que analicen y valoren cada situación”.
Por su parte, el presidente de Foro del Henares, Rafael García Poveda se mostró a favor de la ilegalización de grupos como España 2000 y recordó que en Alemania está prohibida la apología del nazismo. “Este tipo de gentuza utiliza la democracia para acabar con ella. La generosidad –prosigue– tiene un límite que no se puede traspasar y son los Derechos Humanos”.
El pasado lunes, la Junta Nacional de España 2000 se apresuró a emitir un comunicado sobre la masacre de Oslo y la isla de Utoya. Así, la organización a la que pertenece el edil Juan Antonio Bueno “condena sin paliativos los atentados cometidos por Anders Breivik en Noruega sin entrar en la cuestión de su filiación ideológica”.
J.L.E. / F.E. |