Por un butrón en la pared se llevaron, en la madrugada del pasado lunes, más de 5.000 cajetillas de tabaco de la trastienda del estanco de la calle Antonio Cabezón, en el barrio de Iviasa. Accedieron, como en otras ocasiones, después de abrir un agujero en la pared del cuarto de la limpieza de un portal de la avenida de Ajalvir, anexo al local, sin que los vecinos se percataran de ningún ruido. Fue la empleada de la limpieza del bloque quien descubrió el butrón cuando llegó al portal en la mañana del lunes.
Los vecinos del edificio de la avenida de Ajalvir se preguntan cómo pudieron taladrar la pared del cuartito situado bajo la escalera de su bloque sin que ninguno de sus inquilinos se percatara. Y cómo pudieron entrar al portal y al recinto vallado en el que se encuentra, y marcharse más tarde con varios miles de cajetillas de tabaco. El robo se produjo en la madrugada del domingo al lunes, entre las 21.00 y las 9.30 horas.
Fue la empleada de la limpieza del portal quien descubrió el butrón, cuando llegó al trabajo en la mañana del lunes: se encontró el bombín de la puerta del cuarto forzado y vio que sus utensilios habían desaparecido de su interior. A continuación vio el butrón que habían abierto en la pared.
El agujero comunicaba directamente con la trastienda del estanco, situado en la parte posterior de su bloque, en la calle Antonio Cabezón. La alarma no saltó, porque los ladrones destrozaron el cajetín. Se llevaron, según el inventario que realizaron tras el suceso los propietarios del estanco, más de 5.000 cajetillas de tabaco de diferentes marcas, y el dinero que encontraron en la trastienda. La Policía Judicial de Alcalá investiga el robo.
Los butroneros entraron otra vez por un portal Los butroneros volvieron a actuar en Alcalá, y volvieron a hacerlo de un modo que ya se ha vuelto habitual: entrando a través de un cuarto de un portal contiguo, donde les resulta más fácil pasar inadvertidos. Así vaciaron, en el mes de octubre, una tienda de artículos de peluquería de la calle Miguel Ángel del barrio de Reyes Católicos. Así arrasaron también hace meses la joyería Martínez de Marqués de Alonso Martínez, la taberna de Rusty situada en la misma calle, el estanco del número 42 de la avenida de Reyes Católicos o una peluquería de la calle Clavel, entre otros. A José Luis le robaron todos los productos de peluquería y cosmética que pudieron sacar por el agujero. A Rocío, propietaria de la peluquería de la calle Clavel, le sustrajeron otros 12.000 euros en secadores, planchas y productos, y una tele de plasma. Habían forzado la puerta del portal contiguo y la del cuarto de la limpieza. Con el cierre metálico echado, pudieron actuar a sus anchas en el interior del local. A los propietarios del estanco de Reyes Católicos les quitaron alrededor de 21.000 cajetillas de tabaco de diferentes marcas el pasado octubre. En el caso de la joyería Martínez, aprovecharon la jornada final de la pasada Liga para vaciarles la caja de seguridad, después de acceder a través del portal anexo, y tras pasar antes, de camino, por el local de un supermercado.
No en todos los casos el intento acaba mal. Normalmente, gracias al aviso dado por un vecino tras escuchar los golpes. Como en el caso del bar Juanjo's del camino de la Esgaravita, donde un inquilino facilitó que detuvieran a otro butronero hace dos meses. |