10 millones a Alcalá (incluidos intereses), 1,8 millones a San Fernando, cerca de 3 millones a Coslada... Los Ayuntamientos del Corredor del Henares ya han echado las cuentas del dinero al que podrían optar en caso de pedir un crédito al ICO. Pero no quieren lanzar las campanas al vuelo sin antes leer la letra pequeña del acuerdo.
“Una cosa es el tope máximo al que puede aspirar un Ayuntamiento y otra, bien distinta, la capacidad financiera para devolver el dinero prestado”. Quien así habla es Emilio García Grande, concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Coslada. Según sus cálculos, el Consistorio podría optar a una línea de crédito de “entre 2,5 y 3 millones de euros”. Y a diferencia de otras localidades como Torrejón de Ardoz, que todavía está estudiando recurrir o no a esta línea de financiación, Coslada lo tiene claro. “Vamos a entrar de lleno en el ICO para actualizar las deudas pendientes (heredadas del anterior gobierno). Este Ayuntamiento lleva un retraso de entre 6 y 7 meses de pago a proveedores, y nuestra prioridad es emplear ese préstamo en pagar a pymes y autónomos, que son los que más están sufriendo la crisis, sin olvidar las empresas que suministran servicios básicos como la luz, el gas o la limpieza”. De los once millones de euros que el Ayuntamiento debe a proveedores, 1,5 corresponde a facturas de luz y gas. Por eso García Grande confiesa que, “o tomamos una decisión drástica o el Ayuntamiento podría sufrir un corte en alguno de estos suministros”, reconoce.
Menos dramática es la situación de San Fernando de Henares. El responsable de las cuentas, Ángel Moreno, señala que el máximo montante al que podría aspirar el Ayuntamiento sería de 1,8 millones de euros, “un apaño porque, aunque no es el caso de nuestro municipio, hay muchos ayuntamientos cuya situación es asfixiante, más aún cuando se asumen competencias ajenas”, argumenta. “Medidas como ésta o el segundo Plan E que permitía usar parte del dinero al gasto corriente son positivas. El problema es que deberían haber llegado antes”.
Con 10 millones de euros incluidos intereses, el Ayuntamiento de Alcalá, por tamaño y población, es el que más crédito dispondría a la hora de pagar facturas pendientes a proveedores. “El Ayuntamiento será el primero en llamar a la puerta del ICO”, aseguró el jueves pasado Bartolomé González, alcalde de Alcalá (PP). La semana pasada, fuentes municipales confirmaron que ya se está trabajando para concretar los pagos y la situación de cada proveedor. En total, el consistorio complutense debe 200 millones, 112 a proveedores.
¿Aquién pagar primero? La dificultad a la hora de responder a esta pregunta radica, precisamente, de la ambigüedad del Real Decreto, publicado el viernes pasado en el BOE, y que especifica “preferentemente” la cancelación de las deudas con los autónomos y las pymes así como la “antigüedad” de la deuda. Es decir, que dicho crédito podría ser utilizado en parte tanto para pagar facturas atrasadas, aunque pertenecieran a grandes compañías, tal y como baraja el Ayuntamiento de Coslada – “estamos hablando de un servicio básico, como es la luz o la limpieza”– como para saldar importes recientes. Ángel Moreno, de San Fernando, opina que los primeros de la lista serán “aquellos pequeños empresarios que presten servicios regulares al Ayuntamiento.” Pero los criterios, una vez, no están del todo claros.
Además de esta línea de crédito, la mayoría de los consistorios elegidos el 22-M no han tenido otro remedio que apretarse el cinturón y llevar la austeridad por bandera. Desde San Fernando se afirma que el pago a proveedores se ha acelerado en dos meses (de ocho a seis). Coslada, por su parte, tratará de ponerse al día con los servicios básicos, mientras que Alcalá piensa ahorrar 5,7 millones en cuatro años. |