Dice Leandro Bermejo que cuando viajas a un país en vías de desarrollo, la palabra “crisis no significa nada”. Comercial en sus inicios y empresario en la actualidad, es el gerente de Ricopia, una compañía española dedicada a la gestión documental y que no escurre el bulto cuando se trata de arrimar el hombro con los más necesitados.
“A uno se le acaban las excusas cuando visita un colegio de Tanzania o Perú donde los centros escolares son auténticos barracones, carecen de ventanas y los pupitres están muy deteriorados”, apunta Bermejo. Por eso su empresa Ricopia ya ha iniciado el envío de equipos de impresión de segunda mano a colegios e instituciones sociales y culturales de Senegal con el objetivo de contribuir a la mejora de la educación en el país africano a través de la incorporación de las nuevas tecnologías.
Este proyecto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y que supone la colaboración con la ONG Nuevas Tecnologías para África surgió como casi todo en la vida, cuenta el empresario, a golpe de casualidades. “Coinciden varias circunstancias. En la empresa teníamos en mente hacer algo en este sentido, y un cliente nos habló de una ONG con la que colaboraba. La idea nos pareció bien y fuimos adelante”.
Aunque Bermejo reconoce que no son buenos tiempos, “las excusas –para no colaborar o mirar a otro lado– siempre están ahí. La cuestión es canalizar las iniciativas en esa dirección”.
Y hacia el país africano viajaron el año pasado tres equipos de impresión de segunda mano, para su aprovechamiento. Y subiendo. “Este semestre se han enviado 31 equipos multifuncionales, más sencillos y fáciles de manejar”.
apuntes, más económicos. En un mundo donde la “tecnología avanza una barbaridad”, la iniciativa es aportar la mejora de la educación en el país africano a través de la incorporación de las nuevas tecnologías en la actividad diaria de las escuelas, así como a la formación de los alumnos en la utilización de estas tecnologías. Así, los estudiantes pueden disponer de apuntes y material educativo impreso. La compra de libros es la fórmula más cara, por eso la posibilidad que ofrecen las fotocopias supone un alivio para las economías de las familias. Estudiante de la antigua Universidad Laboral de Alcalá de Henares (Telecomunicaciones), Bermejo inició su andadura laboral de la mano de las ventas de fotocopiadoras. De Segovia regresó de nuevo a Alcalá para liarse la manta a la cabeza y probar suerte como emprendedor. Desde entonces han pasado casi 25 años (los cumplirá en 2012), y se ha convertido en un referente en el desarrollo e implantación de soluciones para la gestión documental, tanto para la empresa privada como para el sector público.
Crisis de abundancia. Para este empresario segoviano, sufrimos “una crisis de abundancia”. Por eso la compañía se está planteando extender su colaboración a otros centros escolares de Togo y Tanzania. “Más allá de nuestros objetivos, hemos querido fomentar el importante papel que jueg ala educación para la evolución de cualquier tipo de sociedad y contribuir así con nuestro granito de arena”.
Ricopia, que espera seguir “muchos años más” desarrollando su actividad y colaborando con ONG´s, dispone de una cartera de más de 2500 clientes. Además cuenta con un departamento de I + D que se encarga en buscar soluciones ya existentes en el mercado o bien realizar desarrollos específicos para cada solución. La compañía desarrolla además la labor de comercialización, mantenimiento y reparación de equipos ofimáticos como distribuidor de la empresa japonesa Ricoh, y cuenta con certificaciones en las normas ISO9001:2000, ISO14001:96 y con el sello de calidad de Madrid Excelente. |