No toma a café a diario, pero sabe que algún día puede llegar a hacerlo. Para entonces, esta joven, que en la actualidad cuenta con tan solo 18 años, conocerá a fondo los defectos y virtudes de una bebida que aumenta de forma notable la tensión arterial y las pulsaciones con el simple efecto de la mente. Y es que lejos de hacer un trabajo convencional de estadística, Gloria Domínguez decidió presentarse al IV Certamen Incubadora de Sondeo y Experimentos junto a Miguel Blanco y los resultados han impresionado tanto a los jueces que su estudio se ha alzado con el primer puesto a nivel nacional.
El tema lo tenían claro. Alumnos del IES Cardenal Cisneros, se plantearon analizar los efectos en la salud de una de las bebidas estimulantes más consumidas a lo largo de la historia. Pero no eran conscientes de lo que se encontrarían una vez hubieran comenzado su investigación. “Queríamos hacer el trabajo original, y nuestros datos nos han sorprendido a nosotros mismos”, asegura Gloria.
“Sabemos que el café aumenta la tensión, pero nos propusimos descubrir su efecto placebo y si solo al mencionar su nombre la gente ya se altera”. Así rezaba el planteamiento de su trabajo, y los resultados dieron con la clave de esta premisa. Con un grupo de 26 voluntarios que tenían entre 16 y 87 años, estos dos estudiantes de 2o de Bachillerato comenzaron su sondeo. “Les dábamos tazas de café normal y tomábamos su tensión arterial (diastólica y sistólica) y las pulsaciones por minuto antes de la ingesta, así como 15 y 30 minutos después de la misma”, explica. Algo sencillo que comparar con una tabla estadística. Sin embargo, lo que no sabían estos voluntarios es que, en algunas de esas tomas, en vez de estar consumiendo el café que pensaban, este era descafeinado. Un desconocimiento que su mente no apreció y que hizo que la tensión arterial aumentara más de lo habitual.
“A pesar de tomar descafeinado, los valores subían más que cuando eran conscientes de que lo estaban tomando sin cafeína”, señalan. Algo que no es más que el fruto del efecto placebo que no deja de sorprender a Gloria. “Y al revés sucedía lo mismo. Cuando la gente pensaba que estaba tomando descafeinado, y en realidad lo que bebía era café normal, la tensión no les subía tanto como cuando realmente tomaban esta bebida con cafeína”. Por eso, llegaron a la conclusión de que “la gente se cree lo que le estás diciendo y la tensión sube más o menos en función de la mente”.
Un dato curioso que también sorprendió al jurado de la Universidad Complutense, la encargada de realizar este certamen. Como premio, los dos jóvenes, coordinados por su profesor de Matemáticas Rafael Ángel Martínez, han recibido un cheque por valor de 1.000 euros en material bibliográfico y/o informático. No obstante, la experiencia personal es lo que más valoran.
Ahora preparan su ingreso a la universidad: ella en Biología y Miguel en Medicina. Y a pesar de que saben que para enfermos del corazón y otros grupos de riesgo como los ancianos y las embarazadas no es aconsejable tomar café, ellos lo seguirán haciendo ya que “favorece la circulación y previene muchas enfermedades del corazón”. Eso sí: “Siempre y cuando se tome con moderación”.
No toma a café a diario, pero sabe que algún día puede llegar a hacerlo. Para entonces, esta joven, que en la actualidad cuenta con tan solo 18 años, conocerá a fondo los defectos y virtudes de una bebida que aumenta de forma notable la tensión arterial y las pulsaciones con el simple efecto de la mente. Y es que lejos de hacer un trabajo convencional de estadística, Gloria Domínguez decidió presentarse al IV Certamen Incubadora de Sondeo y Experimentos junto a Miguel Blanco y los resultados han impresionado tanto a los jueces que su estudio se ha alzado con el primer puesto a nivel nacional. El tema lo tenían claro. Alumnos del IES Cardenal Cisneros, se plantearon analizar los efectos en la salud de una de las bebidas estimulantes más consumidas a lo largo de la historia. Pero no eran conscientes de lo que se encontrarían una vez hubieran comenzado su investigación. “Queríamos hacer el trabajo original, y nuestros datos nos han sorprendido a nosotros mismos”, asegura Gloria. “Sabemos que el café aumenta la tensión, pero nos propusimos descubrir su efecto placebo y si solo al mencionar su nombre la gente ya se altera”. Así rezaba el planteamiento de su trabajo, y los resultados dieron con la clave de esta premisa. Con un grupo de 26 voluntarios que tenían entre 16 y 87 años, estos dos estudiantes de 2º de Bachillerato comenzaron su sondeo. “Les dábamos tazas de café normal y tomábamos su tensión arterial (diastólica y sistólica) y las pulsaciones por minuto antes de la ingesta, así como 15 y 30 minutos después de la misma”, explica. Algo sencillo que comparar con una tabla estadística. Sin embargo, lo que no sabían estos voluntarios es que, en algunas de esas tomas, en vez de estar consumiendo el café que pensaban, este era descafeinado. Un desconocimiento que su mente no apreció y que hizo que la tensión arterial aumentara más de lo habitual. “A pesar de tomar descafeinado, los valores subían más que cuando eran conscientes de que lo estaban tomando sin cafeína”, señalan. Algo que no es más que el fruto del efecto placebo que no deja de sorprender a Gloria. “Y al revés sucedía lo mismo. Cuando la gente pensaba que estaba tomando descafeinado, y en realidad lo que bebía era café normal, la tensión no les subía tanto como cuando realmente tomaban esta bebida con cafeína”. Por eso, llegaron a la conclusión de que “la gente se cree lo que le estás diciendo y la tensión sube más o menos en función de la mente”. Un dato curioso que también sorprendió al jurado de la Universidad Complutense, la encargada de realizar este certamen. Como premio, los dos jóvenes, coordinados por su profesor de Matemáticas Rafael Ángel Martínez, han recibido un cheque por valor de 1.000 euros en material bibliográfico y/o informático. No obstante, la experiencia personal es lo que más valoran. Ahora preparan su ingreso a la universidad: ella en Biología y Miguel en Medicina. Y a pesar de que saben que para enfermos del corazón y otros grupos de riesgo como los ancianos y las embarazadas no es aconsejable tomar café, ellos lo seguirán haciendo ya que “favorece la circulación y previene muchas enfermedades del corazón”. Eso sí: “Siempre y cuando se tome con moderación”.
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