¿Más control de tráfico? ¿Más badenes? ¿Más cámaras? ¿Penas más duras? |
| |
Hace diez días fallecía un vecino de 31 años tras resultar atropellado por un vehículo mientras cruzaba un paso de peatones en la céntrica calle Alonso Martínez. El conductor se dio a la fuga y pudo ser detenido gracias a la colaboración de un ciudadano que lo siguió. Cuando la Policía lo detuvo, se comprobó que conducía bebido y que había arrollado a la víctima cuando circulaba a más de cien kilómetros por hora. Alguna de estas circunstancias, o todas juntas, han concurrido en los tres atropellos mortales que en los últimos dos años se han producido en las calles y avenidas de Alcalá. En uno de ellos, no obstante, quedan muchas dudas por despejar aún, empezando por la más importante: la identidad del conductor. El 20 de junio de 2009 Antonia Jiménez fue atropellada en plena Vía Complutense cuando se dirigía a su trabajo. Su verdugo aún sigue en fuga.
Además de reclamar más medidas de control en la vía pública, con los polémicos pero útiles badenes y con el nuevo sistema de cámaras que maneja la Policía Local; también es preciso hacer un llamamiento a la Justicia para que endurezca al máximo las penas contra estos delitos en la seguridad vial. Y en esa petición también ha de implicarse el Ayuntamiento, que debe considerar como una agresión a todos los vecinos la temeridad homicida de unos pocos al volante.
|