El fuego del martes también dañó la estructura del molino del Zulema
Marina de la Cruz - miércoles 6 de julio de 2011 a las 20:12 horas
Los pocos rastrojos que aún no se habían secado este verano son los únicos que han sobrevivido al negro en la Isla de los García.
El primer incendio forestal de la temporada en Alcalá, en el que los bomberos y las brigadas forestales de la Comunidad de Madrid tuvieron que emplearse durante toda la tarde del martes, la calcinó prácticamente al completo. El 90 por ciento de la vegetación que ardió era pasto, pero también afectó a los árboles de ribera que, según señaló Ecologistas en Acción, había conseguido recuperarse en las márgenes del Henares. Y dañó la estructura de madera del ya deteriorado molino de los García, del siglo XIV.
Foto: Sandra Santiago
Fue en la misma zona del molino del puente del Zulema, en abandono y utilizado frecuentemente por indigentes, donde se originaron las llamas después de las cinco de la tarde del martes. Un incendio que ya estaba casi controlado, hasta que el viento propagó las llamas y el fuego acabó calcinando prácticamente la totalidad de la Isla de los García. Los bomberos y las brigadas forestales tuvieron que actuar en tres focos, después de que el incendio se propagara hasta la ribera del Henares, a uno y otro lado del río. El denso humo que comenzó a entrar en el recinto del centro socioeducativo Las Naves obligó a desalojar a las treinta personas que se encontraban realizando actividades en ese momento.
No hubo heridos, y el 90% de la vegetación que ardió era pasto que aún no había sido desbrozado. Aunque decenas de árboles de la ribera del río también fueron alcanzados por las llamas. Se trataba principalmente de sauces y álamos blancos, y otra vegetación de ribera, “que había conseguido recuperarse en la ribera del Henares”, señalaba ayer el portavoz de Ecologistas en Acción Ezequiel Merino.
Video: Elena Boto
Daños en el molino El fuego también afectó a la estructura de madera del antiguo molino del puente del Zulema, donde las llamas terminaron de hacer ayer lo que ya habían comenzado el paso del tiempo, la climatología y los vándalos. Sus muros ya estaban medio derruidos y llenos de pintadas, y sus vigas eran utilizadas a menudo por los indigentes para realizar fogatas. Ayer se acabó de calcinar la estructura del molino más antiguo documentado en Alcalá, que data, como mínimo, del siglo XIV, según señalaba ayer el ecologista Javier Rubio.