C.G.R., de 47 años y vecino de la calle Virgen de la Fuencisla del Chorrillo, fue arrestado la pasada semana por un presunto delito de malos tratos y otro de atentado contra la autoridad. Pero también provocó un incendio en el salón de su casa e intentó generar mayores daños abriendo las salidas de gas de su cocina. Y hirió a dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía a los que atacó, por dos veces, con una catana. Los agentes solo sufrieron lesiones leves. El vecino fue finalmente reducido y trasladado a Comisaría.
Nadie más que el propio C.G.R. sabe qué le pasó por la cabeza a este vecino del Chorrillo en la tarde del pasado día 21, cuando en un acceso de violencia se enfrentó a su mujer y sus dos hijas, y a continuación provocó un incendio en el salón de su casa, para acabar atacando con una catana a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que intervinieron en su domicilio. Fue la esposa del presunto agresor quien llamó a Comisaría para pedir ayuda por lo que parecía un caso de malos tratos en el ámbito familiar.
La primera patrulla que llegó a la calle Virgen de la Fuencisla encontró a la mujer en casa de un vecino, donde se había refugiado con sus hijas. Según contó a los agentes, les había alarmado la actitud agresiva que el hombre tenía hacia ellas. Mientras la mujer hablaba en el descansillo con la Policía, C.G.R. abrió la puerta de su casa por un momento y los agentes pudieron ver que había provocado un pequeño incendio en el salón de la vivienda. El hombre volvió a encerrarse en la casa, mientras gritaba y amenazaba con abrir el gas y provocar una explosión si entraba la Policía.
Después de llamar repetidamente a su puerta, consiguieron que el presunto agresor abriera. Volvió a pasar hacia el interior de la vivienda antes de que entrara la Policía. Cuando entraron en la casa y accedieron al salón, el vecino les estaba esperando con una catana en las manos con la que atacó, sin conseguir darle, al primer policía que se acercó a él. Volvió a intentarlo en una segunda ocasión, en la que le produjo un corte en los dedos de la mano al agente. Sus compañeros intervinieron y consiguieron que el hombre soltara la catana. Se refugió a continuación en una de las habitaciones de la casa.
La Policía aprovechó el momento para apagar el incendio que C.G.R. había originado en el salón de su domicilio. También apagaron los quemadores de la cocina, que el hombre había abierto para dejar salir el gas, cortaron el suministro y abrieron las ventanas de la vivienda para que se ventilara.
Tras asegurarse de que el incendio no causara mayores consecuencias, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía se dirigieron a la habitación para detener al presunto agresor. Cuando abrieron la puerta y entraron en la estancia, C.G.R. les esperaba en el interior, nuevamente, con otra catana. Intentó volver a atacarles, pero los agentes se abalanzaron sobre él y consiguieron reducirle sin que se produjeran heridos de consideración. Otro de los agentes, sin embargo, sufrió también lesiones en el momento de inmovilizar al hombre.
Después de los estragos que hizo pasar a su familia y a los agentes, C.G.R., de 47 años y nacionalidad española, fue detenido como presunto autor de los delitos de malos tratos y atentado contra la autoridad. El vecino de Virgen de la Fuencisla, que no tenía antecedentes policiales, fue trasladado a Comisaría. Los dos agentes que sufrieron heridas se recuperan de las lesiones de levedad que les produjo el detenido. |