María del Carmen Fernández de Lomana Gutiérrez posee uno de los rostros más conocidos de España, un país cuyo mayor pecado es “su intolerancia con la felicidad de los demás". Estrella del firmamento televisivo patrio, la señorial protagonista de anuncios de hamburguesas y contenidos amarillistas acudió el sábado a El Corte Inglés de Alcalá, donde opinó sobre Zapatero, “un nefasto gobernante", el País Vasco, “donde se educa a los niños en el odio a España", el movimiento 15M, “que recibió mi apoyo al principio, aunque ahora es una chapuza", y la velada batalla Rajoy-Rubalcaba por ocupar la Moncloa, “donde apuesto por el cambio… Rubalcaba no me gusta nada". Palabra de Lomana.
–Usted nació en León, la tierra de Zapatero. ¿Está entre sus leoneses favoritos?
–No conozco a Zapatero y no me interesa como favorito de nada. Lo que ha hecho con España me parece tremendo. No le juzgo como persona, sin embargo, como gobernante me parece nefasto.
–¿Cuando vivía en San Sebastián imaginaba que tantas personas votaban a la izquierda abertzale?
–Me ha sorprendido mucho que Bildu consiga la alcaldía de San Sebastián. Dentro de Guipúzcoa, una provincia muy radical, la ciudad de San Sebastián siempre ha sido bastante conservadora y tradicional, y cuando llegó Odón Elorza, un maravilloso y valiente alcalde que se la ha jugado con los 'borroka', todo ha seguido yendo bien. Aún así, se podía esperar que pasase esto, ya que se ha distorsionado la historia del País Vasco. Los niños de hace algunos años que ya son votantes han recibido ideas espantosas y se les ha educado en el odio a España en las 'ikastolas'. No comprendo como las personas pueden ser cómplices de asesinos, o por lo menos cómplices de los que les apoyan.
–¿Quién necesitaría más sus consejos estéticos, Rajoy o Rubalcaba?
–Pues fíjate que veo mejor pinta a Rajoy, y no me fascina ni mucho menos. Rubalcaba, con esa manita que se le va, me da un bajonazo… No me gusta nada. El otro no es que sea Tom Cruise, pero tiene mucha mejor planta. De cualquier forma, yo prefiero darle un voto de confianza a alguien que nos pueda generar ilusión de cambio, y a Rubalcaba ya lo conocemos de sobra.
–¿Rajoy le genera ilusión?
–Sí. Es algo nuevo, y cuando gobernó formó parte de un equipo que levantó a un país que estaba bajo mínimos. Había empleo para todos y los inmigrantes querían venir, y es que, a fin y al cabo, cuando sobra el trabajo llegan la felicidad y la alegría. Y por ello, apuesto por el cambio. Yo no soy fanática de nada ni nadie.
–¿En su círculo de confianza hay votantes socialistas o comunistas?
–Por supuesto que sí. Yo solo clasifico a la gente por su inteligencia y su tolerancia, es lo único que me importa. Cada uno puede tener sus tendencias políticas, y ahora la diferencia entre unos y otros es tan corta que apenas importa.
–¿Qué opina sobre los indignados?
–Al principio me pareció maravilloso, como a todo el mundo, pero debería haber durado una semana. Se ha convertido en una chapuza que se ha desvirtuado.
–¿Usted también se sintió indignada?
–Al principio les apoyé porque mucha gente se sintió muy injustamente tratada. Hay muchos motivos para indignarse, ya que parece que los ciudadanos están al servicio de los políticos, mientras que debería ser al revés. Los políticos nos han estado esquilmando. Y creo que los violentos son infiltrados que no tienen que ver con el verdadero movimiento. Lo de Barcelona fue una verbena de mal gusto.
–Usted heredó una gran fortuna. ¿España lo perdona?
–España es un país donde la gente es muy intolerante con la felicidad de los demás. Es un país sórdido en eso, además de envidioso. Ese es el gran pecado español. Y lo de las herencias es muy relativo, ya que si no sabes gestionar ese patrimonio lo pierdes.
–En Alcalá, un partido de ultraderecha ha conseguido un concejal en el Ayuntamiento. ¿Eso significa que somos racistas?
–El conjunto general de España, sin darnos cuenta, es un país muy chovinista y muy racista. Cuando llega la crisis y falta el trabajo, ese sentimiento aflora. Los inmigrantes nos han ayudado muchísimo a levantar el país, pero ahora hay algunos que les quieren echar… Eso no es justo. Somos el único país que expulsó a los judíos con lo puesto.
–Y poco tiene que ver el racismo con el color de la piel, ¿verdad?
–El racismo no es por la piel, sino por la educación y el dinero. Cualquier persona, de la raza que sea, si tiene dinero, será aceptada donde quiera. Es muy triste, pero poderoso caballero es Don Dinero.
-¿Cuál es el peor insulto que le ha brindado un medio de comunicación?
–Los que me han dedicado la gente de ‘Sálvame'. Han sido tantos que podría dar una letanía de insultos, calumnias, descalificaciones e injurias. Sobre todo calumnias, ya que no soy nada de lo que me han llamado. Yo admito muy bien la crítica, y no me importa que opinen sobe mí, pero no tengo porque aguantar que me descalifiquen como persona. Todos tenemos derecho a la dignidad y el honor.
-¿Cuál es la cadena que más ve?
–La veo muy poco, pero, ese escaso tiempo que lo hago, suelo ver Telecinco. Sobre todo, por saber que hacen en mi cadena. Sinceramente, cuando tengo tiempo libre, se me olvida encenderla. Es una costumbre que algunos tienen pero yo no. Aún así, debería verla más porque es un medio fantástico, aunque no está mandando mensajes positivos últimamente. De cualquier forma, para eso está el mando.
-¿Si te queda todo bien, tienes cuerpo de pobre?
–No (Risas). Eso no es más que un dicho divertido y antiguo. Cuando era pequeña y adolescente, mi madre me decía que tenía cuerpo de pobre porque todo lo que me ponía, muchas veces propiedad de ella, me quedaba bien. No significa algo peyorativo, sino que te adaptas a cualquier cosa.
-¿La joyería es exclusiva?
–Yo no hago nada exclusivo, si hasta anuncio hamburguesas. Yo creo que en la vida no hay nada exclusivo, es cuestión de que te guste una pieza que te la puedas comprar. |