“Duró tres o cuatro minutos, no más. Pero no se veía más que gente de un lado para otro, pegándose palos”, afirmaba ayer un vecino de la calle Licenciado Madrid, en el barrio de Reyes Católicos, donde dos grupos de jóvenes protagonizaron en la noche del lunes una pelea por las desavenencias que mantienen desde hace días sus dos familias, según indicaron fuentes policiales. Se enfrentaron con palos y armas blancas, y dos jóvenes estuvieron también a punto de ser arrollados por otro de los participantes en la reyerta, que circuló a toda velocidad hacia ellos en sentido contrario. Ya hay varios detenidos, que ayer continuaban aún en las dependencias de Comisaría.
Habían tenido un conato de pelea en la misma tarde del lunes, en la calle San Ildefonso, en las inmediaciones de la plaza de San Francisco de Asís. Y jóvenes de las dos familias, procedentes al parecer del polígono Puerta de Madrid y Los Gorriones, volvieron a encontrarse a las once de la noche a mitad de camino entre los dos barrios, en la calle Licenciado Madrid, junto a las Galerías León. “Primero se enredaron dos o tres chicos, y después empezaron a llegar más personas por todas partes, y se montó una muy gorda. Llevaban bates, navajas... Yo no había visto en mi vida una pelea así. Salimos a la terraza porque empezamos a oír un montón de voces, de insultos y de golpes”, comentaba ayer un testigo, vecino de la calle.
La pelea pudo haberse saldado también con dos atropellados. Uno de los involucrados en la reyerta intentó arrollarles con un vehículo que entró por la calle Licenciado Madrid en sentido contrario, desde la calle Núñez de Guzmán. “Pasó un coche a 200, a toda velocidad, y si no se llegan a resguardar entre los coches aparcados se los lleva por delante. A uno de ellos, si no le dio, estuvo a punto”. El vehículo causó daños también entre los coches estacionados en la calle. “Le dio a dos coches que había aparcados: le dio un golpe bien fuerte a uno, y ese le dio al que estaba al lado. Luego torció a la izquierda, también en dirección contraria, y al girar les dio también a otros tres o cuatro coches aparcados. Si llega a venir un coche de frente le habría dado un buen golpe”.
No hubo ningún herido de gravedad, según han indicado desde la Comisaría de Alcalá. Pero algunos de los participantes sí sufrieron contusiones. La pelea se dispersó cuando sus participantes oyeron las sirenas de los vehículos del Cuerpo Nacional de Policía. Los agentes pudieron identificar en el lugar, aun así, a varios de los jóvenes, según indicaron los testigos. En las inmediaciones del lugar de la pelea se encontraban también otros familiares de los involucrados. Los agentes del Grupo I de la Policía Judicial de Alcalá, al cargo de la investigación, detuvieron el miércoles a varios de los participantes en la reyerta, que en la mañana de ayer permanecían en las dependencias de la Comisaría de Alcalá.
MÁS PELEAS. La de la calle Licenciado Madrid, entre Núñez de Guzmán y la avenida de Reyes Católicos, no ha sido la única que han mantenido en los últimos días. La misma tarde del lunes dos grupos de jóvenes se habían enfrentado en la calle San Ildefonso, junto a la plaza de San Francisco de Asís. “Iban andando por la calle, y varias chicas le tiraron a otros dos chicos algo que parecía una navaja. Los chicos se montaron en un coche, y cuando pasaron junto a ellas, les rompieron una de las ventanillas de una pedrada”, señalaba el miércoles una vecina. Las peleas entre las dos familias continuaron también en el interior del polígono Puerta de Madrid. El Grupo I ha elaborado al menos tres diligencias por las reyertas, y han recibido varias denuncias al respecto.
El interrogante es ahora cuándo se calmarán las aguas entre las dos familias, entre las que la tensión no parecía haber menguado hasta ayer. Los miembros de al menos una de las dos son conocidos de la Comisaría por su amplia lista de antecedentes.
Marina de la Cruz. |