Cinco días después de que Juan Carlos Sáinz, un empleado de 47 años de la Brigada del Agua del Ayuntamiento de Alcalá, se matara tras caer desde un tejado en el Parque Municipal de Servicios, el Consistorio sigue guardando silencio. El que fuera, todavía el jueves pasado, concejal en funciones de Obras y Servicios, prefiere no hablar de las circunstancias de un siniestro laboral que, según algunos sindicatos, tienen su origen en algún tipo de incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Fuentes municipales señalaron ayer a Diario de Alcalá que Fernández Abad, que el pasado jueves dijo que el Parque de Servicios “cuenta con todas las medidas de seguridad necesarias” no va a decir nada más al respecto ya que se trata de “un tema muy delicado”, y que está siendo sometido a sendas investigaciones por parte de la Inspección de Trabajo de la Comunidad de Madrid y también por parte de la Fiscalía.
De esta manera, el Ayuntamiento se resiste a arrojar luz sobre la muerte de Juan Carlos Sáinz, que según denunciaron los sindicatos desde el primer día, se debió a que el operario “no llevaba puesto el arnés” en el momento de sufrir el accidente.
La viuda quiere saber. La propia viuda del fallecido, María del Mar Loeches, denunció públicamente el pasado viernes que “nadie” le ha explicado todavía por qué su marido “estaba trabajando sin arnés encima de un tejado en mal estado, ni si le invitaron a ponérselo. Hasta ahora lo único que me han contado es el resultado”.
“Hay muchos técnicos de prevención, y mucha historia, pero, con mi marido, prevención no hubo ninguna”, afirmó Loeches.
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