El obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Plà, que el pasado domingo ofició una misa en Paracuellos del Jarama junto a una bandera franquista, expresó ayer, en una carta dirigida a Diario de Alcalá su “adhesión” a la España constitucional y a su ordenamiento jurídico. Asimismo, afirma que no es responsable de la presencia, en el altar, de la enseña anticonstitucional, aunque no explica por qué razón ésta se mantuvo presente en el altar mayor del templo durante toda la homilia.
El prelado, que ya tuvo una primera reacción anteayer al conocerse la existencia de la polémica foto (“fui a una visita pastoral”), decidió dar una extensa versión de lo ocurrido en la capilla del cementerio de los mártires de Paracuellos del Jarama a través de una misiva, que por su interés reproducimos integramente bajo estas líneas. En ella afirma que “ni personal ni institucionalmente” se siente “identificado con posición política alguna” y lamenta “con gran dolor cualquier manipulación al respecto”.
“Mi adhesión personal e institucional a las legítimas leyes del Estado es total incluidas todas las que se refieren a los símbolos de España”, asegura el mitrado en la carta. Para ello, puso como ejemplo su presencia, el pasado sábado, al acto de entrega de la renovada enseña nacional a la Brigada Paracaidista, que tuvo lugar en la Plaza de Cervantes de Alcalá.
Reig Plà equiparó su participación en la homilia por los “sacerdotes y religiosos beatificados en su momento por el Papa Juan Pablo II (más de un centenar)”, cuyos restos reposan en el camposanto de los mártires de Paracuellos del Jarama, a otras actividades pastorales realizadas por él en los siete meses que lleva desempeñando la prelatura de la Diócesis de Alcalá: “He procurado acercarme con respeto y afecto a todos, especialmente a los que más sufren. He visitado parroquias, cárceles, residencias, enfermos, etcétera”. En la carta, el obispo complutense explica que si realizó una “visita pastoral” al cementerio de los mártires de Paracuellos del Jarama, fue porque éste se encuentra “en territorio de la Diócesis de Alcalá de Henares”.
El obispo asegura que “al terminar la eucaristía rezamos, junto a las tumbas, los correspondientes responsos por el eterno descanso de todos los difuntos allí sepultados”. Además, sostiene que “como en todos los actos litúrgicos, la asistencia a dicha eucaristía fue libre, y todo el que lo deseó pudo asistir, saludar al pastor de la diócesis y besar el anillo pastoral”.
Reig Plà fue categórico a la hora de negar, aunque de forma indirecta, que al término de la ceremonia, se fundiera en un cálido abrazo con el anciano líder ultraderechista Blas Piñar, tal y como había asegurado el presidente de la Hermandad de Nuestra Señora de los Mártires de Paracuellos del Jarama, Ángel Gascón: “En ningún caso hubo por parte de este obispo acepción de personas”, afirma el prelado complutense.
En relación con el aspecto más polémico de su vista pastoral a Paracuellos, la presencia en el altar mayor del templo, durante toda la ceremonia religiosa, de una bandera con el Águila de San Juan, que forma parte de la parafernalia que habitualmente utilizan los grupos fascistas y de extrema derecha, Reig Plà afirma que no puede “decir otra cosa que allí se hallaba [la enseña] cuando se inició la misa sin que en tal decisión interviniera en absoluto este obispo”.
Reacciones.
La polémica homilía de Reig Plà provocó ayer reacciones entre los representantes políticos de Alcalá. Así, el PSOE manifestó en un un comunicado, su “indignación" por lo que consideran “una clara exaltación de la dictadura franquista". Un hecho, que según el PSOE, “nos retrotrae a los oscuros y terribles años del franquismo" y que constituye “un acto que sólo busca la confrontación y la división entre los españoles".
Desde el PP local, sus secretario general, Jesús Domínguez, manifestó, sin entrar en otro tipo de valoraciones, su “máximo respeto hacia todo el mundo”. Por su parte, la concejal de IU en el Consistorio, Pilar Fernández, afirmó que Reig Plà “debería pedir disculpas a los creyentes”.
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