Llevaba años en mal estado, y su apariencia era preocupante desde hacía meses, cuando su tejado comenzó a hundirse y a descolgarse su cornisa. Las lluvias del lunes terminaron de provocar lo que ya esperaban los vecinos: el derrumbamiento de parte de la fachada y de la cubierta de la casa del número 5 de la calle Flores, llamada por muchos, desde hacía varias décadas, ‘la casa de los gatos’. Los propietarios del inmueble señalaban ayer que ya han iniciado los trámites para derruir la vivienda.
“La casa estaba para caerse desde hacía mucho tiempo, y yo tenía miedo de que cualquier día se nos viniera abajo. Desde hace meses evitaba esa acera tanto andando como para aparcar, porque no lo veía nada seguro”, decía ayer Ramón Suárez, vecino de esta calle situada entre el paseo de la Estación y la calle Navarro y Ledesma. El es uno de los vecinos que había enviado al Ayuntamiento su queja sobre el estado de la cubierta de la casa, al ver que “la cornisa tenía varios trozos colgando, la madera totalmente podrida y la estructura combada hacia abajo”.
También lo había hecho la asociación de vecinos del barrio, que el pasado 2 de junio envió una carta al Consistorio para alertar de que “el viejo canalón de zinc estaba colgando y a punto de desprenderse”. La casa llevaba décadas en estado de semiabandono, y permanecía deshabitada desde hacía diez años, señalan desde la asociación. Sin más presencia que la de los gatos que entraban y salían por las ventanas inferiores, y la de las ratas también denunciadas por la asociación de vecinos. La cornisa y parte del tejado se vinieron abajo en la tarde del lunes. La lluvia que cayó sobre Alcalá ese día, menos abundante y menos virulenta que la de las tormentas de semanas anteriores, fue suficiente, sin embargo, para que parte del tejado terminara por desprenderse. Los Bomberos de la Comunidad de Madrid intervinieron para sanear el voladizo. La zona permanecía ayer vallada por seguridad, y los escombros de la fachada y la cubierta permanecían en la calle. Los propietarios del inmueble señalaron ayer que ya habían iniciado los trámites para proceder a la demolición de la vivienda.
En la segunda jornada en alerta amarilla por lluvias y tormentas el agua no volvió a causar grandes daños en la ciudad. Los bomberos realizaron 66 intervenciones en la región entre las 12.30 y las 17 horas, entre ellas una inundación en un chalet de Torres de la Alameda.
M.C. |