Hace casi tres décadas, un alcalaíno atravesaba las calles de su ciudad a bordo de una inocente vespino. Hoy, con 39 años, no ha firmado el divorcio con el mundo de la moto tras sellar el matrimonio familiar. Al mando de su Ducati, José Luis Corte es uno de los socios del club Ducatistas, organizador del gran evento motero celebrado el fin de semana en la ciudad complutense. El anfitrión, apasionado del vehículo de dos ruedas, asegura orgulloso que “Alcalá es una ciudad con mucha afición a la moto".
- ¿Desde cuándo está enamorado de las motos?
– De toda la vida. Desde que era chiquitito me encantaban las motos… Recuerdo que cuando era pequeño tenía una de las pequeñas de la que nunca me bajaba. La afición por Ducati no la tengo desde hace tanto, sin embargo, lo de las motos siempre ha ido conmigo.
- ¿Qué tiene de especial un aficionado de Ducati?
– A los ducatistas, sinceramente, nos gustan todas las motos pero Ducati es un vicio. Es muy normal que un motero se aficione a la Ducati, como es mi caso. Yo tengo dos, y es que en cuanto la conoces corres el riesgo de convertirte en coleccionista de ellas.
- ¿Alcalá es motera?
– Yo creo que sí. Alcalá es una ciudad con bastantes aficionados a las motos, aunque no tanto como en otros lugares de España. En la zona de la costa, donde siempre gozan de buen tiempo, se pueden pasar todo el año saliendo con la moto. La franja mediterránea tiene muchos moteros pero Alcalá no se queda corta, y además cuenta cada vez con más Ducati. Por otro lado, la incorporación de Valentino Rossi a la marca en competición también ayuda a que crezca el número de clientes de Ducati.
- ¿El aficionado a la moto es un obligado experto en mecánica?
– No. Antes sí era normal que las personas que tenían una moto supieran bastante al respecto, sin embargo, hoy día los talleres utilizan máquinas especiales que el cliente común no puede tener en su casa. Cada vez se le puede tocar menos a la moto para mejorarla o cambiarla.
- ¿Se puede querer a la moto más que a la familia?
– Hay motoristas que sí se sienten así, o por lo menos tratan a su moto igual que a su novia o a un familiar querido. Es habitual que el motero haya dedicado gran cantidad de años y esfuerzos a su moto, por lo que el cariño a ella es enorme… A veces llega a ser enfermizo.
- ¿El cine ha hecho daño a la imagen del motorista?
– Las películas nos han hecho muchísimo daño pero los que más afectan a nuestra imagen son los moteros inconscientes. Hay muchos que se la juegan y hacen el tonto más de la cuenta, sin embargo, considerarse motero implica respeto a una afición muy bonita. Los que no tienen cuidado parecen más bien piratas.
- Pero es innegable que las motos son más peligrosas que los coches…
– Sí. Las motos son más peligrosas que los coches, aunque, normalmente, el mayor peligro para el motorista es el conductor del coche. El motero puede salirse en una curva pero la inmensa mayoría de los accidentes suelen resultar de un problema del coche, no de la moto.
- ¿Cuáles son los errores más habituales de los motoristas cuando se producen accidentes?
– Existen muchas cosas que se hacen mal pero lo más frecuente es que el motorista escoja una moto que está por encima de sus posibilidades. Hay personas que cogen motos muy rápidas sin saber usarlas, y si no manejas te caes al suelo.
- ¿Hay banqueros y oficinistas ducatistas?
– Sí. Es más, estas motos no las puede conseguir un chaval, ya que Ducati no es una marca barata. El dueño de una Ducati suele tener un nivel económico importante.
- ¿Cuándo llegan el matrimonio y los hijos se aparca la moto para siempre?
– En absoluto. Yo tengo dos hijas y no me separo de la mía.
- ¿Pedrosa o Lorenzo?
– Pedrosa, y así pensamos la mayoría. Lorenzo no me cae bien, ya que ayuda a potenciar la imagen llamativa del motorista que aspira a dar la nota. Es un chulo, y por eso no me gusta nada. |