Aunque las medidas para afrontar una posible sequía, pese a las últimas lluvias que han aliviado las reservas de Beleña, debería ser asunto prioritario en la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), los intentos del Gobierno de Castilla-La Mancha por entrar en la gestión de la entidad han desatado una escalada de declaraciones.
Los socialistas de Guadalajara quieren la dimisión del presidente, Jesús Domínguez, del que dicen que padece “un delirio paranoide” hacia Castilla-La Mancha, tras lo que la MAS anunció la ruptura con el PSOE de Guadalajara.
La gota que colmó el vaso en la guerra que mantienen la actual presidencia de la MAS y los vocales socialistas, encabezados por el ex presidente de la entidad, Julio García, fue la nota de prensa en la que el PSOE de Guadalajara acusó a Jesús Domínguez “de sufrir un delirio paranoide que ha derivado en una manía persecutoria hacia todo lo que guarda relación con Castilla-La Mancha”.
Esta acusación, que venía acompañada por una petición de dimisión, se produjo horas después de una reunión entre la Confederación de Hidrográfica del Tajo (CHT) y la Junta de Comunidades para hablar sobre la situación de sequía en la que se encuentra el embalse de Beleña, del que se abastece este órgano.
La MAS expresó su “malestar por no haber sido invitada a esta reunión”, celebrada en plena escalada de acusaciones por el fin de las obras de la tubería entre Alcorlo y Mohernando.
A través de una carta remitida a los medios de comunicación, Jesús Domínguez, salió al paso de las acusaciones de Julio García, en las que el ex presidente de la MAS acusaba al edil complutense de “jugar con dos barajas” al buscar una conexión para Alcalá con el Canal de Isabel II e impedir la conexión de la tubería de Alcorlo a la depuradora de Mohernando.
En la carta, Domínguez, acusó a Julio García de tratar de vender la Mancomunidad “de forma encubierta” al Gobierno regional y reiteró que “Alcalá rechazó ya en su día la propuesta del Canal de Isabel II”. |