“Es la tercera vez que nos ocurre en nuestro bloque. Entraron por el portal, reventaron el bombín de la puerta y y abrieron cuatro coches, entre ellos el mío”, cuenta Guadalupe Rodríguez, vecina del número 36 de la calle José María Pereda. En su bloque forzaron cuatro vehículos en la madrugada del domingo de la pasada semana. Pero su edificio no fue el único que sufrió los robos. Abrieron al menos otros ocho coches de otros tres garajes comunitarios de la manzana. Se llevaron ordenadores, cámaras de fotos, gafas de sol o dispositivos GPS. En otros casos simplemente les rompieron la luna.
Los robos afectaron a los números 34 y 36 de las calles José María Pereda, al 63 de Camilo José Cela, y al número 1 de la plaza de José Espronceda, en la rotonda situada junto al puente de Espartales. Accedieron a al menos cuatro portales, situados en una misma manzana. “Me avisó el domingo por la mañana otro de los vecinos afectados. Me habían roto la luna del acompañante. Buscaron algo, la guantera estaba revuelta, pero no se llevaron nada. A otro de mis vecinos le arrancaron el equipo de música y se llevaron un GPS y de todo”, dice Guadalupe.
A otro vecino del portal 63A de Camilo José Cela, donde abrieron dos vehículos, le sustrajeron un ordenador portátil, una cámara de fotos y una mochila. “Como al día siguiente tenía que trabajar lo había dejado todo en el coche. Cuando bajé a las seis y media de la mañana me encontré una luna rota”. También entraron en los garajes del
número 34 de José María Pereda, donde forzaron dos coches.
En el número 1 de la plaza de José Espronceda abrieron al menos otros cuatro vehículos. En unos casos fracturaron alguna de las ventanillas; a otros les forzaron la cerradura. A uno de los coches no llegaron a entrar, y en el interior de otro simplemente estuvieron buscando. A los otros dos vecinos les robaron unas gafas, un GPS y un ordenador portátil.
“No sé si fue vandalismo y maldad o es que no les dio tiempo a más. Pero en algunos casos solo nos rompieron el cristal, y no se llevaron nada. Había coches mejores que el mío que no abrieron”, afirma Guadalupe. A mediados del año pasado los garajes de varios portales del barrio también fueron víctimas de varios robo en el mismo día. En su portal han optado por tomar la medida que está en su mano para prevenir otros robos. “Hemos vuelto a configurar los mandos del portón para que esté menos tiempo abierto después de que salga un coche. Si quieren, van a entrar igual, pero al menos se lo pondremos más difícil”, dice Guadalupe. |