Un joven de 25 años falleció en la mañana del martes en una nave en alquiler de la carretera de Daganzo, a la que había accedido para robar hilo de cobre, según las primeras hipótesis. Una trabajadora de Canales y Núñez Plásticos, la empresa propietaria de la nave, lo encontró tendido en el suelo junto a un transformador eléctrico, después de ser avisada por otro joven que acompañaba al fallecido. Los técnicos del Summa sólo pudieron confirmar su muerte, según informó ayer Emergencias 112. Según afirman los trabajadores de la empresa, los chatarreros les habían sustraído en más ocasiones los cables de la instalación eléctrica de la nave, para obtener hilo de cobre que después revendían.
“Estaba en la oficina cuando llamó a la puerta un chico, que había entrado en la nave con él. Me dijo que había visto colarse a alguien por una ventana de la nave, y que parecía que se había caído dentro, pero parecía evidente que venían juntos. Fui a por las llaves y cuando entré lo encontré tendido en el suelo, junto a un transformador que hay dentro de la nave”, señalaba ayer una trabajadora de Canales y Núñez Plásticos.
El joven había accedido a la nave, cerrada y puesta en alquiler, por unas ventanas con los cristales fracturados ya con anterioridad, situadas a unos dos metros del suelo. Los jóvenes habrían desconectado la alarma, que se encontraba activada en ese momento, según la empresa, pero que no saltó. En el interior de la nave se encontraba el cuadro de luces general que suministraba electricidad a las otras naves de la empresa, separadas de la nave del suceso por otro local vacío.
Una patrulla de la Policía Local fue la primera en llegar al recinto, situado a 100 metros aproximadamente del polígono Azque. El joven se encontraba inconsciente, sin respiración ni pulso. Posteriormente llegaron al lugar varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía, y una UVI móvil del Summa, cuyos técnicos sólo pudieron confirmar la muerte de J.C.H., de nacionalidad española y 25 años. Según Emergencias 112 Comunidad de Madrid, la víctima no presentaba traumatismos ni otros signos de muerte violenta. A falta aún de las conclusiones de la autopsia, la electrocución parece la causa más probable de la muerte, según aseguraron fuentes de Diario de Alcalá.
La nave está ubicada a pocos metros de la parte trasera de la empresa abandonada de pinturas del polígono Azque que ardió en el mes de octubre, después de que varios individuos en busca de chatarra manipularan en su interior aparatos eléctricos. Y en la misma empresa de plásticos habían sufrido anteriormente el robo de los cables eléctricos. También el joven fallecido en la mañana del martes habría accedido a la nave junto a su acompañante para sustraer el hilo de cobre de la instalación eléctrica u otro material metálico, según las primeras conclusiones de la investigación. En enero de 2008, otro joven de 23 años falleció electrocutado en las instalaciones de la antigua fábrica Poliseda, ya en desmantelamiento, cuando trataba de llevarse el preciado material. Presentaba quemaduras muy graves en el rostro, la cabeza y el tórax, y murió pocas horas más tarde en el Hospital de La Paz.
Marina de la Cruz |