Tendría que haber sido el pasado sábado, aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y Día de Libro, pero la coincidencia del 23 de abril con el puente de Semana Santa y las apreturas de la agenda de los Reyes han obligado a demorar más que nunca la entrega del premio Cervantes. Hoy, por tanto, será el día en que Alcalá se convierta en el centro de atención nacional y en el escenario de una cumbre política y cultural presidida por los Reyes, con la escritora barcelonesa como ansiada y “nerviosa” protagonista.
A comienzos de semana comenzaron a acicalarse la plaza de San Diego, que volverá a lucir otro año más los andamios y telones en la fachada de los Cuarteles, y los patios de la Universidad Cisneriana para la gran fiesta de las letras. A las 12 horas arrancará la ceremonia de entrega del premio Cervantes que, como cada año desde 1976, trae hasta Alcalá a la máxima representación política y cultural del Estado.
Don Juan Carlos y Doña Sofía llegarán en coche oficial hasta la plaza de San Diego minutos antes de las 12 y ya estarán esperándoles, con arreglo al protocolo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; la ministra de Cultura; Ángeles González Sinde, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. También estarán esperándoles el alcalde Bartolomé González, que le hará entrega de la vara de mando al monarca, y el rector de la Universidad de Alcalá, Fernando Galván. A las 11 horas se abrirán las puertas del Paraninfo para que vayan acomodándose el grueso de invitados al acto; académicos, escritores, artistas, personalidades locales y representantes del mundo de la cultura en general. Este año se espera una asistencia más nutrida de lo habitual, dado el especial cariño que se le profesa a la galardonada.
En la puerta del salón más noble de la Cisneriana aguardará Ana María Matute, que necesitará muletas o sillas de ruedas para moverse durante la ceremonia. Este impedimento físico también obligará a variar el protocolo. Por ejemplo, la escritora no podrá leer su discurso desde la cátedra, como es lo tradicional.
Aunque la ganadora del Cervantes no ha dado muchas pistas sobre su discurso, más allá de apuntar que se centrará en su compromiso vital y creativo con las letras y que no se extenderá mucho en alusiones a Cervantes y El Quijote; sí ha señalado que será “cortito”, lo que sin duda contribuirá a reducir el tiempo de duración de la solemne ceremonia en el Paraninfo, en la que también se escucharán los parlamentos de la ministra de Cultura y del Rey. Posteriormente se realizará la foto de familia y, como es costumbre, se servirá un aperitivo en el Patio de Filósofos. Entre las 13,30 y las 14 horas se producirá la salida de los Reyes del edificio de la Universidad Cisneriana, así como del resto de las autoridades principales.
La plaza de San Diego estará cortada al tráfico y vallada desde primera hora de la mañana de hoy. Los que deseen presenciar la llegada y salida de don Juan Carlos y doña Sofía tendrán que acudir con tiempo de antelación, pues el espacio para poder disfrutar de una buena perspectiva se reduce y aleja más cada año. La amplia presencia policial, además, entorpecerá de manera notable los movimientos por toda la plaza.
Precisamente por la restricciones de paso y los rigores del dispositivo especial de seguridad, es aconsejable no circular en coche por la plaza de Cervantes, la calle Libreros y las vías aledañas entre las 11 y las 14 horas. Es más que probable que se produzcan desvíos y cortes de tráfico puntuales y, en consecuencia, embotellamientos. La normalidad no volverá al Casco Histórico hasta primera hora de la tarde, cuando Ana María Matute abandone Alcalá como la nueva reina de las letras.
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