Tras meses sin avances en la guerra del agua, con posturas situadas en polos opuestos, ayer se dio un pequeño paso para desactivar las presiones que enfrentan a la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) para mantener su independencia con el Ejecutivo de Castilla- La Mancha.
El Ministerio de Medio Ambiente, Marino y Rural abrió sus puertas al presidente de la MAS, Jesús Domínguez, que por fin pudo explicar la situación por la que atraviesa esta entidad y la importancia que tienen diversos proyectos para garantizar el futuro abastecimiento de agua en poblaciones de dos comunidades autónomas. Aunque fue una toma de contacto, Domínguez salió satisfecho de la reunión con la directora general de Agua, Marta Moren. “El encuentro ha sido cordial y, por lo menos, hemos sido escuchados”, manifestó ayer el presidente de la MAS. De este modo, Marta Moren se comprometió a trasladar las cuestiones abordadas ayer tanto a la ministra, Rosa Aguilar, como a la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), Mercedes Gómez.
La reunión de ayer fue solicitada por la MAS, del mismo modo que también se ha pedido a la CHT desde que la ex consejera de Agricultura de Castilla-La Mancha y ex gerente de Aguas de Castilla la Mancha llegó a entidad el pasado mes de septiembre. Sin embargo, según Domínguez, “no hay noticias de ella”
En el encuentro con Marta Moren, el presidente de la MAS reclamó la construcción de la tercera conducción de la Etap de Mohernando a Alcalá, que aprobó el Consejo de Ministros. Además, Domínguez aclaró que “el bloqueo de la Junta de Comunidades y la CHT para firmar con la MAS un convenio “es lo que impide la conexión Alcorlo-Etap. Domínguez también demandó un aumento de caudales y que “se pida permiso a la MAS” para renovar la red de La Muela.
J.L.E. |