Ocho cofradías en la calle Ocho son las cofradías penitenciales de Alcalá. Cuentan, según los datos ofrecidos el año pasado, con 5.000 cofrades, de los que mil participan directamente en el desarrollo de la Pasión complutense. La Semana Santa se caracteriza por su eclecticismo, contando desde con procesiones muy sobrias a otras que tienen un carácter que recuerda más a los desfiles procesionales de Andalucía. El número de cofradías hace que haya procesiones todos los días de la semana en el Centro, exceptuando el martes, en el que se lleva a cabo un sobrio Vía Crucis organizado por el cabildo de la Catedral.
‘Joyas’ y pasos nuevos La riqueza de la Semana Santa de Alcalá permite observar todo tipo de pasos, desde el del Cristo de los Doctrinos que data de finales del siglo XVI hasta los más nuevos, como el de Cristo en su Sagrado Descendimiento, un paso de misterio que la hermandad de la Soledad Coronada está completando poco a poco y que procesiona pese a no estar completo. Además, en la Semana Santa de Alcalá, la variedad que existe hace que el público pueda presenciar procesiones con pasos que van sobre ruedas; otros que marchan portados con anderos y, finalmente, tronos que son guiados por costaleros.
Solos y entre todos Cada una de las ocho cofradías se encarga de organizar su procesión, con las novedades y mejoras que van incorporando año a año. Sin embargo, su labor no se queda ahí, ya que la Junta de Cofradías, en la que todas las hermandades están representadas por sus respectivos presidentes, se encarga de la organización de tres de los desfiles procesionales: el que se producen el Domingo de Ramos, el del Domingo de Resurrección y la procesión en la residencia de ancianos. Además, las hermandades organizan otros actos como los conciertos de marchas procesionales.
Y también con los mayores El Martes Santo, la Semana Santa sale más allá de las calles del Centro de la ciudad y se traslada a la residencia de ancianos Francisco de Vitoria. En sus exteriores se celebra una procesión a la que acuden representantes de todas las cofradías con algunas de sus tallas. Se trata de una procesión ‘pequeña’, pero muy emotiva, ya que nació hace unos años con el objetivo de que los mayores que no pueden trasladarse hasta el Casco Histórico para presenciar una procesión no se quedaran al margen de ellas, aunque fuera trasladando un ‘pedacito’ de la Semana Santa a la residencia.
El pregón, el "compromiso" del obispo El obispo de la Diócesis de Alcalá, Juan Antonio Reig Plà, será el encargado de dar inicio a la Semana Santa de 2011 con su pregón. Según reconoció en una entrevista a Punto Radio Henares el pasado mes de diciembre, se trata del “compromiso” más grande que le ha puesto la sociedad alcalaína. En su opinión, para dar un pregón de estas características hace falta más tiempo para poder prepararlo. “Yo lo acepto de corazón –dijo–, con mucha gratitud, pero necesitaría más memoria visual de lo que es nuestra Semana Santa para conocer lo que entraña en su totalidad”. A pesar de haber estado presente en la anterior y haber hecho “todo lo posible por estar en la mayoría de actos”, el obispo considera que es conveniente conocerla más de cerca. No obstante, aseguró que hará todo lo que pueda y preguntará a las personas que tengan más recorrido en este campo para que todo salga a la perfección.
su antecesor. Juan Miguel Prim, párroco de la Catedral Magistral, fue quien dio el pistoletazo de salida a esta festividad en 2010. Desde el Palacio Arzobispal hizo hincapié en que “todo cristiano está llamado a la asamblea dominical”, y que “no es obligatorio acudir a las procesiones, pero hay que custodiarlas”. “Las cosas importantes surgen de dentro hacia fuera”, continuó, recalcando la importancia de las acciones sacramentales “para vivir en Cristo”, refiriéndose a la liturgia. Y, fiel a su formación filosófica, hizo una breve apelación a Santo Tomás de Aquino. |