La Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid augura que cada madrileño gastará 95 euros durante el periodo invernal de rebajas que celebró su primer gran fin de semana durante los últimos tres días. Pero unos invitados llegados de Oriente disiparon las hordas de consumidores en rebajas. “La locura del primer fin de semana de rebajas se nota en Madrid ciudad, pero fuera no. Los mejores días de ventas son los anteriores al Día de Reyes", descubre José Manuel, encargado de la zapatería Rumbo en el centro comercial Alcalá Magna, donde la afluencia de público no respondió a las expectativas de la mayoría de los comercios.
“Desde el día 2 al Día de Reyes hemos vivido las jornadas de mayores ventas. Las promociones y ofertas comienzan mucho antes de que la palabra ‘rebajas' empiece a salir por televisión", comenta Esther, encargada de la tienda Sportown, que asevera que las ventas “seguirán bajando durante estos días". La crisis es la culpable de que los brillantes cartelones con el lema de ‘rebajas' y descuentos escandalosos, como el 80% que luce el escaparate de la tienda de regalos Rosa Negra, se coloquen a la vista de los clientes antes de la venida de los Reyes Magos. El público no falló a la renombrada apertura del día 7, “cuando la afluencia de clientes fue muy buena, pero el nivel de devoluciones casi lo supera", añade María José, encargada de la tienda de ropa Salsa.
A pesar de que el mediático ‘boom' inicial del día 7 quedó menguado ante el comienzo real del día 2, las tiendas del grupo Inditex dieron el pistoletazo de salida a sus rebajas el pasado viernes. Zara, Pull and Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Oysho registraron interminables colas que no se enfilaron ante el mostrador del resto de comercios del centro comercial Alcalá Magna. “Nos viene bien que Inditex comience mas tarde, aunque ahora se nota el bajón", aseveran desde H&M, donde los clientes no tuvieron que esperar los treinta eternos minutos que llegaron a contarse en las colas de las tiendas del imperio de Amancio Ortega.
El público que abarrota los centros comerciales complutenses no es comparable con la marabunta hambrienta de descuentos que invade los ejes comerciales de la capital de España, pero hay coincidencias que los clientes aprecian allá donde las rebajas afloran. “Me pasa siempre lo mismo en estas fechas. Vengo a las rebajas y termino llevándome la ropa de la nueva colección, que es la única que me gusta entre tanto género", indica Carmen, una chica que no se corresponde con el perfil de cliente que María José, encargada de Salsa, encuentra con mayor frecuencia en las rebajas. “La mayoría de los consumidores se te acercan y te preguntan donde está lo mas barato. Así es difícil tener buenos resultados", asevera María José.
“Está todo manga por hombro y es casi imposible encontrar las tallas mas comunes", añade Laura al salir de la tienda Blanco, que junto a Bershka y Stradivarius sufrió aglomeraciones de féminas contagiadas por la fiebre de las rebajas, pandemia que se extendió a comercios masculinos como Jack & Jones. Y es que el público joven no falló a la cumbre comercial del año, una cita que muchos adultos con ‘conciencia de crisis' dejaron pasar o cumplieron de puntillas.
Sandra, encargada de Jack & Jones: “A nosotros nos va genial siempre”
El pesimismo que cunde entre la mayoría de los comercios alcalaínos da tregua en dos enclaves alérgicos a la crisis. Pensionistas y adolescentes conforman el mercado potencial de dos tiendas que antes de Reyes y tras el comienzo ‘oficial' de las rebajas el día 7 conservan un nivel de ventas que los demás envidian.
La tienda dirigida al público masculino joven Jack & Jones del centro comercial Alcalá Magna presume de la buena época de ventas que diciembre y enero están conformando. Sandra es la encargada de la tienda perteneciente al grupo danés Bestseller. “Los días anteriores a Reyes nos ha ido genial, pero tras el día 7 no se ha interrumpido la buena racha", asegura la encargada de la tienda, que ha tenido que pedir género a otras tiendas Jack & Jones de diversos centros comerciales para que no se vacíen sus estanterías. “Este año cosecharemos resultados aún mejores a los del año pasado", asegura sonriente Sandra, que vive “mucho jaleo en la tienda", que se materializa en el caos de la primera mesa de camisetas dispuestas en la entrada.
La tienda Punt Roma del centro comercial Alcalá Magna también vive un positivo inicio de rebajas que firmó buenos datos durante la campaña de Navidad. María es la encargada en Alcalá del negocio textil dirigido a mujeres con el sello de Norma Duval. “Nos está yendo muy bien. A diferencia de otras tiendas hemos comenzado las rebajas el día 7", descubre María, que cuenta con un público “mayoritariamente jubilado". “Para este sector de la población no hay crisis", asevera la encargada de la tienda, que espera que el resto de días de rebajas prosigan “igual de bien".
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