En julio de 2007, a siete meses de las elecciones generales de 2008, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció la creación de una ayuda de 2.500 euros para las madres de bebés nacidos o niños adoptados en España. Casi tres años después se cierra el grifo. El paquete de recortes sociales que emprende el Gobierno tumbó una ayuda que Edesin nunca recibirá. Esta niña es la primera alcalaína que nace sin 2.5000 bajo el brazo. Una hora y cuarenta y seis minutos la convierten en el primer bebé nacido en el Hospital Príncipe de Asturias en el año 2011. Y en el mismo pasillo descansan Laura y Javier, que por 34 y 12 minutos respectivamente nacieron en la primera década del siglo XXI, que en sus últimos tres años vio como cada niño nacía con premio.
Un paquete de 70 pañales Dodot cuesta 25 euros. Los padres de Laura o de Javier, los últimos bebés nacidos en Alcalá en el año 2010, recibirán un cheque canjeable por 100 paquetes. Edesin nació dos horas después en el mismo recinto junto al mismo personal hospitalario. “Son cosas de la suerte”, asevera Magret, madre de la primera niña nacida en Alcalá en el año 2011. “No sé si es justo o injusto que yo no reciba la ayuda y los demás sí, pero mi niña está bien y eso es lo importante”, comenta Magret, que llegó a Alcalá hace 9 años procedente de Nigeria.
Magret no tuerce el gesto al hablar de la ayuda que no recibirá, pues un precioso bebé de 3,920 kilogramos reposa sobre sus brazos. “Salía de cuentas el día 31”, asegura la alcalaína con una niña morena y de cabellera frondosa sobre sus brazos. Edesin entreabre los ojos para vigilar cuanto pasa a su alrededor diez horas después de su nacimiento, que fue seguido con expectación por el entorno de la madre. “Mi familia y mis amigos me recordaban a menudo el tema de los 2.500 euros, pero así es la vida”, indica Magret. A las 1,46 horas de la mañana, 24 horas después del comienzo del parto, nacía la niña tras practicarle la cesárea a su madre.
Magret ya contaba con un niño de tres años en el 2010, pero el primer día del 2011 trae una nueva inquilina a su hogar. “No es demasiado llorona y come muy bien”, comenta la madre, que asegura que “todo ha ido muy bien con el personal del hospital”. Al igual que Magret, Mari Carmen Aceña y Mari Carmen Carrascosa parieron a su segundo hijo, que en el caso de ambas acertaron a llegar al mundo sobre la bocina.
Carrascosa, madre de la pequeña Laura, penúltima alcalaína del 2010, tenía pocos motivos para albergar esperanzas de que su niña naciese en el plazo con cheque. “La matrona nos dijo que no llevaba el ritmo para nacer este año, pero como no se colocaba y no avanzaba decidieron hacerme la cesárea”, indica la madre, que descubre que entre sus amigos “había apuestas y mucho vacile de si nacería con los 2.500 euros”. “No sabemos que haremos con el dinero, pero esperemos que no se rompa el coche”, se jacta Carlos, padre de la criatura que no se conforma con el cheque bebé para ir a por el tercero. “Cuando den 5.000 euros nos lo pensamos”, apostilla entre risas.
La última madre del año 2010 es Mari Carmen Aceña, que 12 minutos antes de las 12 campanadas trajo a Javier al mundo. “Me ha dado tiempo a comerme el primer plato de la cena de Nochevieja, y en unos minutos llegar al hospital y tener al bebé”, comenta Aceña, que llegó al recinto sanitario a las 22,20 horas. “Me han tenido un poco agobiada con el tema de los 2.500 euros. La gente me decía que me diera prisa, pero esto es algo natural y no puedo hacer que vaya más rápido”, añade Aceña. “Guardaremos el dinero en su cuenta particular”, descubre la última beneficiaria del cheque bebé en Alcalá.
El futuro del Avance y la decisión de César
Los dos últimos bebés alcalaínos nacidos en 2010 tienen sus propias historias. Javier García Aceña, un nuevo recluta del apellido mas extendido en España, no ha visto discusión entre sus padres a la hora de decidir que apellido iría primero. “Los apellidos se colocarán como toda la vida”, indica Emilio José, padre de Javier, cuyo nombre escogió él mismo. “Es un nombre español, breve y con fuerza”, asegura orgulloso el padre. “Se parece mucho a Emilio José, mientras que nuestra otra hija de cinco años se parece a mí”, comenta la madre antes de que el padre descubra las expectativas que dispara en torno a su hijo. “En cuanto sea posible le apuntaré a fútbol, y si puede ser en el Avance, donde tenemos amigos, mejor”, añade Emilio José, que se comió las uvas con el penúltimo padre alcalaíno de 2010.
Carlos, padre de Laura, vivió las campanadas retransmitidas por radio con el padre de Javier y el personal del hospital. “Nos las comimos todos juntos como si nos conociésemos de toda la vida”, indica Carlos, que compartirá primer apellido con su hija Laura. “Hasta ahí podíamos llegar”, bromea ante la posibilidad de una modificación de lo tradicional. Y el elector del nombre de Laura no fue Mari Carmen o Carlos, sino que César, primer hijo de la pareja, fue el encargado de tomar la decisión con solo seis años. “Hay una chica en mi clase que se llama así, pero he elegido el nombre porque me gusta mucho”, concluye el hermano mayor de Laura Nicolás Carrascosa. |