La futura ‘ciudad de servidores’ que Telefónica construirá en Tecnoalcalá será la primera de las seis que tiene previsto levantar en todo el mundo. Según fuentes conocedoras del proyecto, la de Alcalá actuará de piloto y referente de los cinco que se ejecuten en Latinoamérica y en la ciudad de Praga. Aunque todavía no está cerrada la fecha para la firma definitiva del proyecto según la Universidad, la llegada de la multinacional a Alcalá ha despertado el interés de empresarios e inquilinos del parque tecnológico. No sólo porque lo situará en el mapa de las TIC, también por las características de seguridad y energéticas precisas para su instalación.
El centro de datos de Alcalá será el primero de los seis que la multinacional ejecute en un futuro. La reunificación de todos sus Data Center –actualmente un centenar– en apenas un puñado todavía no tiene un calendario fijo –la firma del acuerdo entre la Universidad y la compañía no ha sido cerrada–, aunque fuentes conocedoras del proyecto han asegurado a este diario que el de Alcalá tendrá un “valor estratégico” puesto que será “el primero” en ejecutarse y servirá de “referente” al resto.
La inversión, que asciende a 300 millones de euros, ha causado expectación entre los actuales inquilinos del parque tecnológico. “Llevábamos meses escuchando rumores pero nunca oímos que se barajara el nombre de Telefónica”, reconoce Juan Jiménez, co-founder de la empresa Mobiground, una de las primeras compañías en instalarse en el parque. “Me sorprende, sobre todo porque la construcción de un edificio de estas características requiere de unas infraestructuras descomunales, lo que significaría que las de Tecnoalcalá mejorarían considerablemente”, opina. Dedicada al diseño, desarrollo y puesta en marcha de servicios de Internet móvil, el directivo de Mobiground opina que la llegada de un Data Center a Tecnoalcalá supondría un impulso al sector minoritario de empresas dedicadas a las tecnologías de la información y comunicación (TIC) y que habitan el parque. “Crearía un área cualificada y pondría a Tecnoalcalá en el mapa de la innovación”. Hasta ahora, el parque contaba con Cepsa como motor. La llegada de Telefónica atraería a más empresas del sector, razona Jiménez.
Pero, ¿qué es un Data Center? Según las últimas estimaciones, el crecimiento de Internet es cada vez mayor y su nivel de penetración a nivel mundial es de un 15%. Es decir, en la actualidad hay 958 millones de usuarios en la red de redes, según datos de la consultora Nielsen/NetRankings. Por ese motivo, las operadoras invierten cada vez más en crear una sólida red de infraestructuras que den servicio a una demanda que, a día de hoy, no hace otra cosa sino crecer. Los Data Center son auténticas “ciudades de servidores con una velocidad de conexión altísima” y que dan servicio a miles y miles de ordenadores, en palabras de Alberto Buendía, director técnico de Mobiground.
Un Data Center es, tal y como su nombre indica, un “centro de datos” donde permanecen los servidores (ordenadores remotos) que nos permiten navegar por Internet. Cada vez que usted se conecta a la red, su petición va directa a una de estas ‘ciudades’ que reúnen unos requisitos de seguridad y mantenimiento de primer nivel.
Un auténtico búnker La llegada de Telefónica a Tecnoalcalá requerirá no sólo de una importante infraestructura en materia energética –“es importante la redundancia energética, es decir, disponer de un sistema autónomo de generación de electricidad en caso de sufrir un corte en el suministro”, además de una óptima refrigeración del edificio. “Los Data Center consumen mucha energía”, advierte Buendía. El edificio debe contar con una refrigeración óptima durante las 24 horas del día –si notas cómo el portátil de tu casa se caliente, imagínate la temperatura que pueden alcanzar los cientos de servidores conectados entre sí–, así como un fuerte dispositivo de seguridad, no sólo a nivel interno, también externo. Por ese motivo existen empresas especializadas en la construcción y gestión de este tipo de edificios.
Sus habitantes La mayoría de las personas que ‘habiten’ en el futuro edificio tendrán un perfil muy específico, en su mayoría ingenieros informáticos –sin contar con el personal de seguridad, mantenimiento, etc.– que no sólo vigilará el correcto funcionamiento de los servidores, también trabajarán profesionales dedicados en ‘cuerpo y alma’ a repeler cualquier posible ataque de hackers. Según Aurelio García de Sola, vicepresidente de Madrid Network y gerente del Imade, la plantilla rondará un centenar de trabajadores de alta cualificación. A cinco días de terminar 2010, arranca la cuenta atrás para que la nueva casa de servidores de Telefónica sea una realidad.
Una auténtica fortificación tecnológica Del mismo modo que un banco es el mejor sitio para guardar y gestionar el dinero, un centro de datos lo es para albergar los equipos y sistemas de información. Los datos almacenados no son datos estáticos, están en constante movimiento, se interrelacionan unos con otros y dan como resultado nuevos datos. Su crecimiento es constante y ello implica no solo que deben estar protegidos mediante las medidas de seguridad adecuadas, sino también dotados de estupendos “motores que les permitan moverse ágilmente por las autopistas de la información”. Por ese motivo, los requisitos de seguridad, además de la demanda energética, son dos aspectos de vital importancia para llevar a cabo la construcción de un edificio de este tipo. Cámaras de seguridad, claves de acceso...
La llegada de Telefónica a Tecnoalcalá es una píldora de esperanza para las casi cuarenta empresas que a día de hoy se encuentran ubicadas. Mejores infraestructuras, sobre todo en conexión a Internet, aunque no tendrán por qué subsanar necesariamente las carencias de conectividad que sufren algunos polígonos industriales de la ciudad.
El edificio, que en una primera fase ocupará 44.000 metros cuadrados y en una segunda llegará a los 80.000 metros cuadrados da una idea no sólo de la magnitud de la inversión, también de las posibilidades que alberga. “No sería descartable que Telefónica alquilara jaulas o racks –así se llaman los ‘armarios’ donde se colocan los servidores– a otras compañías, bien del parque o fuera. |