Si quiere sorprender a sus invitados y no tiene claro el protocolo a seguir, José Valdearcos, director de alimentos y bebidas del Parador de Alcalá de Henares y experto en la materia nos da las claves para celebrar estos encuentros navideños con éxito. Según Valdearcos, las reglas protocolarias obedecen al sentido común, aunque hay algunos detalles que pueden escaparse a la hora de organizar el encuentro. Lo fundamental es saber “recibir y despedir a los invitados”.
Es decir, tener prácticamente todo preparado para cuando lleguen los comensales a nuestra casa. “El anfitrión no debe descuidar a sus invitados así que permanecerá en la cocina poco tiempo”, explica. Otro aspecto importante es la vestimenta. “Como se trata de un encuentro familiar, en ocasiones el anfitrión no se quita el delantal durante la reunión. Hay que despojarse de él y de las babuchas e ir acordes con el menú y la mesa que estamos preparando”, aconseja.
Otro error frecuente a la hora de organizar una reunión familiar o entre amigos tiene que ver con la decoración de la mesa. Los adornos que coloquemos deberán permanecer durante toda la velada. “Es hora de sacar ese candelabro o las figuras de cerámica estáticas que tenemos en casa y acompañarlos con alguna flor natural”, comenta Valdearcos. “Los centros no deben ser ni muy altos ni muy exagerados para que todos los invitados tengan visibilidad con la persona que está en frente”. Y a ser posible, de tonalidad cálida –naranja, dorada– o plateada. Atención con este pecado capital. “Si colocamos velas, debemos encenderlas. No hacerlo es una falta grave”.
Antes de sentar a nuestros invitados a la mesa, el responsable del Parador recomienda servir un aperitivo sencillo, “dos o tres variedades templadas o fáciles de calentar” y acompañarlas por “un cava, un jerez, un vino blanco o un vermú”.
La Nochebuena o la Navidad son fechas muy señaladas, por eso se debe “sacar de los aparadores o muebles del salón la mejor vajilla y cubertería porque se trata de una ocasión especial”. Reconoce que “nos resistimos por miedo a romperla, pero la Navidad es la época idónea para hacerlo”.
Así que si este año le ha tocado preparar alguna de estas reuniones, sea espléndido, no tema en llevar a cabo un despliegue fabuloso de medios y apariencia, y si no dispone de una mesa excesivamente grande, eche mano de una mesa auxiliar para colocar los entrantes a modo de buffet. Y sobre todo, esmérese por atender como se merece a cada uno de los comensales. ¡Felices fiestas!
El protocolo, a la mesa Parejas separadas: Es lo que se llama ‘derecho al descanso matrimonial’. Según José Valdearcos, la parejas no tienen por qué sentarse juntas a la mesa. Incluso es recomendable colocarlas salteadas. Eso sí, evite sentar próximas a las personas que no congenian en exceso.
Centros decorativos: Hay que mantenerlos hasta el final. Es un error retirarlos y una falta de educación para la persona que ha decorado la mesa. Recuerde encender las velas y evite los adornos altos o demasiado grandes para no quitar visibilidad a ningún invitado.
Colocación de invitados: El sistema cartesiano o de aspas consiste en colocar a los dos anfitriones de la velada uno enfrente del otro. Las segundas personas más importantes deben colocarse a la derecha del anfitrión, y así sucesivamente.
Los cubiertos: El último cubierto que utilizaremos durante la comida será el más próximo al plato (es decir, empezaremos por los de afuera). El de postre lo colocaremos en la parte superior y recuerda que tu pan es el de la izquierda.
Las copas: Otra duda muy habitual es la disposición de las copas. La de agua debe colocarse en el centro mientras que la de vino, a la derecha. A la izquierda pondremos la copa de cava y de licor. Y a la hora de servir comida o bebida, mejor por la derecha. |