Ni muro, ni ladrillos. En su lugar, hay una talanquera de madera, de poco más de medio metro, que permite ver el río. Tras la intensa polémica de hace unos meses, el Ayuntamiento ha adaptado la remodelación del paseo a las sugerencias de los vecinos.
Los vecinos que ayer por la mañana deambulaban por el paseo rehabilitado de Nueva Alcalá, detrás del colegio Iplacea, no tuvieron que saltar ningún muro. Tan sólo se sorprendieron de la presencia del alcalde, Bartolomé Gonzalez, y de un nutrido grupo de concejales que aprovecharon la mañana para pasear por “uno de los paseos más bonitos que tenemos en la ciudad”.
Así definió ayer el alcalde la zona en la que hace tan sólo unos meses parecía que el muro de la discordia levantaba la discordia vecinal en Nueva Alcalá.
Las obras que comenzaron a desarrollarse en verano atisbaron el muro que inicialmente se quería construir en esta zona y que se hacía, principalmente por motivos de seguridad, en previsión de una fuerte crecida del río. Este proyecto lo ha llevado a cabo el Ayuntamiento mediante una inversión de de 629.000 euros provenientes del Plan E pero su camino ha sido tortuoso.
La asociación de vecinos y una plataforma surgida especialmente contra el muro llegaron a exigir al Ayuntamiento que lo derribara, pues consideraban que no dejaba ver el río, era antiestético y ocasionaría acumulación de basura. A la gresca se sumaron el PSOE y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
Los socialistas complutenses llevaron el muro de Nueva Alcalá al pleno municipal y allí solicitaron la eliminación del mismo y que se elabore una nueva propuesta.
La propia CHT criticó al Ayuntamiento por hacer la obra sin permiso, pero tampoco asume una obra que debería haber hecho. Así lo recordó ayer el alcalde, Bartolomé González. “Era un proyecto que tenía que haber acometido la CHT y que el Ayuntamiento por responsabilidad y atendiendo la petición de los vecinos ha hecho”, señaló el primer edil. De hecho hay documentos de la CHT que datan de marzo de 2008 que ponen de manifiesto que para el Ministerio de Medio Ambiente es sencillamente necesario porque el barrio de Nueva Alcalá está catalogada como Zona de Riesgo Alto-Frecuente de inundaciones.
Sin embargo, la presidenta de la CHT, Mercedes Gómez alimentó la polémica del muro al afirmar en una entrevista radiofónica que podría ser demolido en cuanto se lleve el plan de recuperación del río Henares ya que aseguró que desde el Ayuntamiento “nunca” se pidió una autorización para su construcción.
Estas amenazas suscitaron la reacción del concejal de Medio Ambiente, Jesús Domínguez, que calificó a Gómez de “inepta”
Sin embargo, el muro es ya una realidad, apenas llega al medio metro y no dificulta la visión del río. probablemente en poco se parece al que se planteó inicialmente. Por eso el alcalde fue muy explícito al referirse a una obra “con momentos de encuentros y desencuentros; con dimes y diretes, pero que se ha terminado”.
Esta obra “necesaria” se ha adaptado finalmente a los criterios que reclamaron los vecinos aunque probablemente la labor de contención ante un posible desbordamiento ha quedado superada por la urbanización del paseo.
El alcalde explicó que cuando comenzaron los trabajos “hubo vecinos que nos trasmitieron que la obra podría ser mejor y este equipo de Gobierno, que se caracteriza por estar siempre al lado de los vecinos, fue receptivo con las reivindicaciones, entendimos que llevaban razón y adaptamos el proyecto a sus sugerencias”.
Más de 700 metros
La rehabilitación del Paseo del Henares ha consistido en la urbanización de 770 metros con baldosa multicolor; en el lado de las edificaciones, junto al colegio Iplacea o la parroquia del barrio, el muro queda limitado mediante una talanquera de madera tanalizada, es decir, tratada para evitar su deterioro.
En el lado del río, el conflictivo por el muro hay una, con una barandilla también en madera tanalizada sobre zócalo. Además se ha instalado un nuevo alumbrado público con 23 luminarias, dos fuentes públicas de agua potable, 22 bancos y papeleras, dos nuevos hidrantes contra-incendios; asimismo, se ha llevado a cabo el ajardinamiento de las zonas verdes colindantes y se ha instalado una red de riego automático.
J.L.Enríquez / F. Escudero |