Martínez fue el orgulloso portador del belén que colocó sobre las ruinas de la ermita en la cima del Ecce Homo. Julián nació en Córdoba y aún conserva el acento del sur, pero es un defensor a ultranza de las tradiciones alcalaínas, que siente como suyas.
–¿Cómo nació la asociación cultural Hijos y Amigos de Alcalá?
–La asociación nació hace 17 años por la necesidad imperiosa de recuperar tradiciones complutenses que los fundadores pensaron que existía . En Alcalá existe un legado que se estaban perdiendo, y eso no puede ser. Hay muchas casas regionales en la ciudad que avivan sus tradiciones con mucho empeño, pero las de Alcalá no las defendía nadie. Para eso estamos nosotros. Cultura, patrimonio y costumbres alcalaínas son lo que defendemos con todo nuestro esfuerzo.
–¿Cuál es la situación actual de la asociación?
–Ahora mismo vamos muy bien. Hemos tenido altibajos durante estos diecisiete años, y ahora mismo nos encontramos en una etapa ascendente.
–¿Falta participación juvenil en la asociación?
–Nuestra asignatura pendiente es la gente joven. Son ellos los que deben integrarse. Nosotros no podemos hacer gran cosa. Estamos abiertos a todo el mundo.
–¿Usted piensa que los ciudadanos de Alcalá pecan de descuidar las tradiciones del municipio?
–Hay muchos alcalaínos, nacidos o no en Alcalá, que están despegados del corazón de Alcalá. Son demasiadas las personas que no son conscientes del valor patrimonial que tiene esta bella ciudad. Existen muchos aspectos negativos para la ciudad que se corregirían si esas personas entendieran esto. El espíritu de los Condueños necesita un nuevo empujón que lo fortalezca de verdad, y eso es lo que impulsamos desde la asociación Hijos y Amigos de Alcalá.
Emilio Sánchez |