La camaleónica barcelonesa entró de lleno en el club de la fama patrio tras su paso por los programas infantiles que forjaron un halo chillón y caricaturesco en torno a ella que refuerza con espectáculos como el que ofreció en el auditorio Paco de Lucía, donde los villancicos entonados por la presentadora de televisión hicieron bailar a decenas de niños.
A las 19,00 horas de la tarde comenzó el ‘show’ de Sabater, que arrancó de la mano de dos Mamas Noel y un Papa Noel que repartieron caramelos entre los ilusionados niños que acudieron al auditorio. Y entonces apareció la protagonista de la tarde. Sabater, engalanada con un brillante vestido navideño, asaltó el escenario para acompañar con puntuales cantos los villancicos que inundaban la sala.
La confusa actuación de los bailarines, que sirvieron como pastores del rebaño de niños que correteaban en el escenario tras la llamada de Sabater, acompañó el ritmo ‘techno' de los villancicos que los niños recitaban de memoria. La ‘jefa’ de la actuación, que transmitió falta de coordinación con su equipo de Papas y Mamas Noel, contó con un invitado adulto que satisfizo sus impulsos de ‘peque' al compartir tablas con la presentadora de televisión.
“¡Seguimos con mucha marcha!", vociferó Sabater antes de la versión moderna de Los peces en el río, que precedió a un tren de niños con la presentadora como locomotora mientras coreaba inesperadamente algunos versos sueltos de Arre, burro, arre.
La presentadora de televisión descansó unos minutos durante el concurso que dirigieron sus bailarines, que repartieron todo tipo de regalos a diez afortunados alcalaínos. El retorno de Sabater con minifalda y bombín dorado mostró un adulterado Waka, Waka que precedió a una serie de canciones de películas ‘Disney’ desconocidas para el público infantil actual. Las composiciones principales de clásicos como El libro de la selva o La bella y la bestia deslizaron el espectáculo hacia los rostros anonadados de un montón de niños que se contagiaron del poderoso entusiasmo de Sabater, que chocó frontalmente con el nivel musical de la tarde.
Emilio Sánchez |